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Capítulo 30: Jamaica es una puta

Posted on 18 Diciembre 2014 in General by lupo

Es hora de decir la verdad. Soy un putero empedernido. Sí amigos. Reconozco que le he puesto los cuernos a Jamaica. Demasiadas veces para las que el complejo de culpa de mi moral cristiana está dispuesto a admitir públicamente. He pecado con el romanticismo impetuoso de Brasil, con la simple inmediatez de la plena panameña y con la sentida delincuencia de Héctor Lavoe, con la abstracción urbana y violenta del rap norteamericano, con las curvas imparables de Africa, con la criollada latina, con la bizarrada caliente del dembow y la bachata dominicana, con la canallada del tango porteño y sobre todo, ay sí, con mi puta favorita, la decadente Nueva Orleans. Sobre todo la bruja de Nueva Orleans, que resume la carnalidad caribeña envuelta en las sedas sofisticadas de la lencería de Versalles. Me gustan todas, para que lo voy a negar. No sé si algún día mi fiel Jamaica me lo perdonará. ¿Y Ud., amigo lector?.

Así que como buen pecador, no encuentro bastante pecado en la Jamaica actual y, siendo así, este blog ha dejado de tener sentido, como hasta ahora lo han conocido. Es verdad que en estos 30 capítulos he golfeado lo mío. Rendimos tributo a los patriarcas (Marcus Garvey, Bob Marley, Jackie Mittoo, Gil Scott-Heron), fuimos de entierro 9 Nights (Gregory Isaacs), vacilamos en los Go-Go Clubs del Uptown de Kingston y estuvimos de paseo por Trench Town y el Gully Side, hicimos “family visit” en la cárcel (Vybz Kartel), buceamos sin tubo en los mares profundos de la homofobia (Buju Banton), rescatamos Paraísos Perdidos (Lovers Rock in Japan, la vuelta del Raggamuffin’), nos fuimos varias veces a bailar (de dancehall, de dhq master class y hasta de funky con Joe Gibbs), le regalamos un poco los oídos a nuestros veteranos ilustres (Jah Macetas) y le dimos caña sin disimulo, pero sin ensañarnos, a los nuevos dreads y a nuestra incipiente escena local. Hasta preguntamos a los jóvenes del “Reggae Revival” de qué iban, varias veces, a ver si era verdad hoy aquello del 15-M jamaicano que asombró al mundo en los 70, cuando “rasta not politic” y “It takes a revolution to make a solution”.

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Pero siempre pretendimos hacerlo desde el punto de vista de Jamaica y su gente, fuera entendido aquí o no, porque aunque muchos sostengan que en Jamaica ya no se hace buen reggae, la Isla del Tesoro siempre será mi referente. Aunque la traicione una y otra vez. Pero la cosa era promover debate, generar contradicciones y aprender de la experiencia de los que generan (no de los que copian y lo perfeccionan, por bien que lo hagan).

No creo haberlo conseguido más que de forma muy tibia. Agradezco a todos los muchos “parabéns” que recibí, pero no era eso. Yo soy sobre todo un agitador comunitario, mucho más que un periodista o un crítico musical, y vuestras aportaciones me han confirmado que en España (y en parte en Latino América) todavía se está lejos de considerar, si hablamos de reggae en general, lo jamaicano como propio, y lo local solo como algo entrañable pero no competitivo como para ser recordado en la historia, salvo los contados artistas que han pasado el rubicón internacional (Gentleman, Alborosie y poco más). Sí, ya sé, que el idioma es una barrera, que todavía hacemos diferencia entre lo nuestro y lo de los otros, que si mi barrio, mi patria, mi bandera, y tal y tal y tal. Bufas de pato. Who feels it, knows it. Y más en la música.

También recibí alguna que otra puñalada, de quienes dan demasiada trascendencia a mis palabras. Sobre todo de la escena local, donde aún las críticas se siguen encajando tan mal, se personalizan tanto, que se convierten en cuestión de honor, como si hubiéramos insultado al hijo o a la madre, y los “agraviados” pasan de la indignación a la violencia verbal, incluso a las amenazas físicas, a ritmo de “click”. El desgraciado final del llorado Pere Andrés (aunque no fue en este blog sino en “reggae.es”), sirve de ejemplo. Es lo que tiene la interactividad actual. Echen un vistazo a los chats de YouTube, y concursen en “quién insulta más”. Más bufas de pato. Porque a lo que mí me interesa, los infantilismos solo son anécdotas inevitables, lo que importa es otra cosa. Es el crecimiento de la comunidad.

Y ahí sí tengo que decir, que la cosa se ha disparado en estos 4 años. Sobre todo en Cataluña y en Madrid, al menos en número de gente involucrada, de sounds, de estudios, de productores, de artistas. Otra cosa es que la dirección, o direcciones, en las que la comunidad avanza, tengan más de puramente local, que de espíritu jamaicano. Será el Rototom, será el Reggae is a Mission de la ACR y el Organic Roots, será que el reggae está de moda “alternativa” en España, y todos quieren hacer algo que suene “reggae”, incluso viajando a Jamaica, será lo que sea, pero es verdad que su presencia es cada vez mayor, aunque sea gracias al “crowdfunding”, no hay más que escuchar los programas de radio nacionales.

Así que la escena ha cogido por fin su propia velocidad, se parece ya casi a una industria propia, aunque sea autoeditada, y por tanto necesita de promoción, de publicidad (también para eso me han buscado durante este tiempo, desde La Puta Opepé con Boa a Paupaman en Castellón, pasando por Hot Drop en Madrid), y no precisa ya tanto de este “Dedo en la Llaga” que ha representado durante estos años este blog, y los oyentes de “Radio Rasta FM” han podido escuchar musicado estos últimos meses.

Y alguno dirá que cómo soy tan negativo si con el Reggae Revival, vivimos ahora uno de los mejores momentos en la música de la Isla que me cautiva. Y ahí reside una de mis decepciones. Predicar en el desierto, tiene un coste. Al margen de la opinión artística que a cada uno le merezcan Chronixx, Jesse Royal, Kabaka Pyramide o Jah 9, por poner a los artistas que han conseguido más notoriedad internacional, tras esa élite se han vuelto más visibles otros artistas que, con Micah Shemaiah a la cabeza, ya llevaban años relanzando la energía positiva y transformadora que legó el malogrado Little J.O.E. (verdadero precursor).  Sin embargo ninguno de estos nuevos talentos jóvenes, está teniendo verdadera repercusión ni gozando de atención internacional alguna, tras la gira europea y americana de las nuevas estrellas este pasado verano. Justo por eso, una vez más las comunidades de reggae europeas (incluida la española), identifican estos artistas individualmente, como meros productos musicales, en lugar de haber entendido de una vez, que aunque tengan una carrera propia, forman parte de una comunidad de afinidades y experiencias personales, y una motivación transformadora común, como nos contó en su momento su gurú Dutty Bookman, y así deberían haber sido interpretados, porque eso es lo importante de su aportación, su colectividad.

Son nombres como Infinite y Exile di Brave, que sí estuvieron en el Rototom 2014, pero también Kazam Davis (que graban por el emergente sello Bassplate), o la escudería Jah Ova Evil Records, dejando claras sus intenciones desde su título y con artistas como The Gideon y Selah y divas como Hempress Sativa o Tuff Like Iron, los que a base de dub y llamaradas de ecos lisérgicos y metales vaporosos están renovando de verdad la música jamaicana del momento, lejos de los neones que exigimos en Occidente a las que llamamos figuras, al margen de la atención del “gran público”, como en realidad siempre fue.

La misma desatención, por más que algunos nos empeñemos, que sufrió el también malogrado Dubmaster Lynch al frente de su colectivo de “dub poetry” LSX, recuperando el “black pride” panafricanista, algo que se echaba de menos desde Muthabaruka. Me pregunto qué hubiera pasado si en vez de intervenir en las cada vez más frecuentes y concurridas noches de la “Poetry Society of Jamaica”, Lynch se hubiera apellidado Kwesi Johnson y tuviera una columna fija en el Melody Maker londinense de ahora. ¿Entonces, sí hubiéramos prestado atención a los nuevos “Last Poets”, no?.

Lo mismo que con la interacción comunitaria del proyecto “Paint Jamaica” que transforma y dignifica el entorno las comunidades más deterioradas del downtown con la contribución de los propios vecinos, desde Parade Gardens a Fleet Street, allí donde Jah 9 acude regularmente a enseñar su disciplina de “Rasta Yogui”. Proyectos comunitarios en los que se han involucrado a base de subastas y participación, muchos de los músicos a los que sólo prestamos atención si sacan un video en YouTube, contribuyendo a una mercantilización que poco o nada tiene que ver con la razón de ser de su música, y que como veréis en cuanto investiguéis un poco, nada tiene que ver con ese mensaje con el que nos llenamos la boca, porque en comunidad “reggae is a mission”, y es solo una herramienta más para ayudar, junto con otras, a transformar la sociedad que te rodea. Así que si falta el resto de la cobertura cultural, es solo consumo.

Y puestos a consumir, como parece que al menos aquí en España esa parte cultural no interesa ni siquiera a los que se dicen interesados en Jamaica, me he vuelto putero, y prefiero divertirme con el sinuoso dancehall nigeriano conocido como “Naija”, al que ya llaman el “new afrobeat” debido a su popularidad, con artistas como Olamide y su “Turn Up”, Timaya (que incluso ha llegado a remezclar su hit “Bum Bum” con Sean Paul) y King Obi o Davido y una verdadera legión más, con las mezclas locas de dancehall con cumbia para ligar con mensaje subversivo del peruano Kuto Quilla Selektah en Alemania,  o con el eléctrico y salvaje funki paulista de Trop killaz Karol Conka.

Llámenme infiel, o ecléctico, si son más finos. Pero he decidido poner punto y final con este capítulo a esta primera época de “Natty in de Red”. Me reservo la idea en un futuro de retomar el blog, aunque a buen seguro con una propuesta más mundialista, sin olvidar las raíces afro de mi música ni mi adorado Appleton Special enturbiando con malicia caliente mis palabras. Todos mis respetos a los verdaderos “rasta soldiers” que quedan en el camino para “desmontar Babylon”, y a todos aquellos a los que de un modo a otro tomaron el testigo afro-consciente. Seguiremos en la lucha (no os vais a librar tan fácilmente de mí, mientras los editores de reggae.es quieran), pero este “Natty in de Red” ha concluido su ciclo. Jah Bless!

CARLOS MONTY. DICIEMBRE 2014

 

 

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Capítulo 29: El Reggae de los cantantes – Especie en extinción

Posted on 17 Julio 2014 in General by lupo

Siempre que me preguntan qué tipo de reggae es el que más me gusta, contesto lo mismo: el Reggae de los Grandes Cantantes. Lo siento, llámenme viejuno si quieren pero no encuentro comparación posible. Como mi natural perruno, y una vez acabadas (otra vez, ‘dita sea) mis existencias de Appleton Special, no me animaba a escribir una mierda desde hace meses, y resulta que ha tenido que venir la traducción de la esencial bio de Sugar Minott por Beth Lesser, que he tenido el honor de prologar, para recordarme lo esencial: Por qué amo tanto la música jamaicana. Miento (también soy de natural embustero, lo tengo todo, je), las colecciones del gran Barracuda en Radio Gladys Palmera, tocándome la fibra con mis “Paraísos Perdidos” también han hecho lo suyo.

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 Sí, miren, debo tener el oído muy pop. Posiblemente si fuera más rockero en el sentido lisérgico, psicodélico, estaría más enganchado al “dub” o si me apuran al “toasting”. No me confundan, no es que no me gusten, o que pase del dancehall y sus excesos espectaculares con sus sorpresas constantes en la producción.

Pero es que miren, es ponerse a repasar las discografías de Sugar, Gregory Isaacs, Dennis Brown, Freddie McGregor, Beres Hammond y compañía, y volver a reencontrarme con lo sublime. Una y otra vez. Me conozco las canciones casi de memoria y da igual, siempre descubro un matiz nuevo. Aunque no lo crean, hubo una época en que el espectáculo lo aportaba el cantante. Sobre todo si además era compositor y productor. No el frontman, no lo que decía para enganchar al público (que también), ni las chaquetas “too fancy” que llevaba en el escenario, ni el “forward” programado, no los contoneos ni las provocaciones sexuales como hoy, no. El espectáculo lo ponía su capacidad artística para llevar y hacer volar al público, con su voz, sus armonías, su imaginación. Ya sea reinterpretando un standard, poniendo azúcar en el café del micro, llorando delante de él, demostrando sus tablas con cualquier estilo musical.

Todavía recuerdo un concierto en el año 2000 de Frankie Paul en la Sala Bikini (creo recordar) donde el venerable ciego era capaz de trasladarnos a todos a Las Vegas sin salir del escenario. A eso me refiero. A esa capacidad de evocar toda clase de lugares, ambientes, escenas (románticas o no), épocas y universos tan solo con su voz, el mayor instrumento musical que existe y existirá, cuando está bien educada y en manos de un verdadero artista. Se llama talento.

Y esa capacidad de emocionar solo con la voz, querido lector, en el siglo XXI de la alta tecnología, ha desaparecido, ya no existe. Para el gran público ha pasado a un segundo plano, sumergida por los efectos de sonido, por el forward, por la urgencia que nunca hubiera permitido nacer al reggae, si el one-drop no hubiera hecho aparecer los espacios que se necesitaban en el ska y el rock steady para rellenar esos espacios con guitarras azucaradas, bajos humeantes y percusiones hipnóticas, que tanto nos apasionan.

Miren quienes son los cabezas de cartel de la mayoría de festivales, quienes venden más discos, o copan las radios, y verán que salvo ejercicios de nostalgia, más voluntaristas que otra cosa, el gran público ya no valora los matices de una voz, la perfección de los arreglos vocales, la inspiración o la evocación de una melodía vocal, como el éxtasis que ha ido a recibir o que espera obtener. Se corea antes una rima ingeniosa, una pose espectacular o un diss provocador, que un talento artístico trabajado y sostenido.

Sí, si una gran masa ve en un gran escenario a un gran cantante, Beres o Freddie el pasado año por poner un ejemplo, claro que lo aprecia. Aunque no conozca el repertorio ni al artista, sabe instintivamente que está ante algo bueno, muy bueno. Pero eso ya no es lo principal. Dame luces, dame ritmo, dame marcha, dame forward para la massive, túmbame con un muro de sonido, eso es lo que se busca mayoritariamente en un concierto, o en una disco, ya no digo en un sound.

Y no digo que todo eso esté mal, hay masters en el dominio de ese juego. Pero hablemos en serio. Musical, artística, creativamente, no resiste comparación. En este negocio entre el espectáculo por el espectáculo y la urgencia, lo que era secundario, superficial, el envoltorio, se ha convertido en este siglo XXI en lo principal, y lo principal, el talento del artista empezando por el cantante, se ha quedado en lo secundario.

Vale, ya sé que me van a objetar que hay nuevas generaciones tratando de recuperar aquella capacidad de transmitir, de emocionar, solo con su voz (autotunes y vocoders, aparte). Permítanme que lo dude, no tanto por su propio talento artístico (que no pongo en duda), como por las reglas del negocio de masas hoy día.

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Tomemos por ejemplo, el primero de aquellas jóvenes promesas que despuntó entre los mayores, atreviéndose a rendir tributo nada menos que a Alton Ellis para presentarse en sociedad: Romain Virgo. ¿Tenía espacio para más escuela rock-steady?. La respuesta se ha visto con solo dos álbumes: No.

Cierto que igual nos pasamos de expectativas para un chico salido de un concurso de talentos de la tele, pero teníamos tanta hambre de derroche artístico en gargantas de ahora, que la euforia, aunque efímera, estaba más que justificada. Y no será por falta de voz, que de eso tiene un enorme chorro y además bien educada, sino porque en cuanto ha tenido que buscar su espacio, su salida natural ha sido el pop para niñas en radio-fórmulas, por más que trate de aparentar devaneos con el gueto. Es decir, en la música actual no hay espacio para cantantes de verdad, cantantes auténticos como él, salvo que se prostituyan al servicio de producciones mainstream.

Y eso nos lleva a los nuevos beatnicks del Reggae Revival. Talento, lo que se dice talento, no falta. Ver o escuchar a Jesse Royal o a Chronixx en acústico da buena prueba de ello. Además ambos están bien emparentados y apadrinados artísticamente. Y de Protoje cabe decir otro tanto (no me hagan escribir la lista, el que no la sepa, que investigue por sí mismo).

Pero sobre su capacidad para resucitar la excelencia artística de los grandes cantantes, existen legítimas dudas. Primero, porque son demasiado jóvenes para demostrar aún si sus carreras pueden prevalecer sobre el paso del tiempo y las modas. Después, porque casi todos los grandes cantantes, además de ser también compositores, fueron o acabaron convirtiéndose en sus propios productores. Y ahí está una de las claves, la dependencia de las producciones ajenas.

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 El caso más ejemplificativo es el de Jesse Royal que ha pasado de grabar con los indiscutibles Sly & Robbie y el veterano Chinna Smith en “Little Did they Know” a publicar mixtapes (los Lps de hoy) con personajes tan discutibles como Walshy Fire de los caníbales musicales Major Lazer (“Royally Speaking”). Si la expectativa era probar la versatilidad del cantante en una producción más o menos dancehall de las que nos tienen saturados Major Lazer, el resultado no puede ser más decepcionante. Sin duda el aparato mediático que acompaña a los best-sellers de Major Lance ayudará a promocionar internacionalmente al cantante, cuya versatilidad sí resulta probada.

Pero con todo, el “disco” no consolida la propia carrera del artista, que queda a la sombra de una producción en la que además de truquitos de estudio en los cambios, ni siquiera es una producción dancehall con la fuerza de una mixtape callejera cualquiera de Kingston (incluso de conscious reggae) y en la que se escucha desde beat inglés al estilo de los Kinks al hip-hop de Arrested Development, pese al guiño a Burning Spear en la remix de “Wadada”.

Por supuesto, como todo crossover con vocación de superventas, resulta variado y entretenido, es decir para-todos-los-públicos, pero a costa de adulterar el original, el sello de marca personal del artista que parecía inclinarse hacia la reivindicación del roots clásico. Por tanto, el experimento (suponiendo que de eso se trata) tiene más de resultado comercial que de artístico. Y siendo así, sigue en el debe de los Rasta Youths la obra maestra que los trascienda fuera de su generación, es decir de forma intemporal. Así que en la comparación con los clásicos siguen con el examen pendiente.

Y luego está la prueba de fuego. El directo con músicos de verdad. Por lo que sabemos hasta ahora con Protoge y Chronixx, de momento hay más buenas intenciones que resultados convincentes. En el Rototom 2014 que ha apostado abiertamente por acoger esa joven y creciente escena de nuevos cantantes (a salvo de comprobar si de verdad Jah9 puede convertirse en la Erykah Badu jamaicana, más allá de los turbantes), y aun lamentando la ausencia de Asante Amen, en mi opinión el cantante de mayor calidad de toda esta nueva camada; tendremos la oportunidad de comprobar cuanto resisten estos nuevos talentos en un escenario grande y ante miles de personas. Mis dudas tengo.

De ellos depende no obstante, convencernos de su longevidad, más allá de sonar guapos, jóvenes y frescos. Time Will Tell.

CARLOS MONTY – JULIO 2014

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Capítulo 28: Kartel o la caída del Weirl Boss, cuando las palabras matan

Posted on 7 Abril 2014 in General by lupo

¿Más espectáculo que música?. ¿A quién se ha condenado en Kingston por asesinato, a la persona o al personaje?. ¿El exceso permanente en el exhibicionismo de la cultura dancehall, ese que alimenta la cultura trendy de todo el mundo estos días, es el responsable de la caída de su mayor icono?. ¿Las propuestas extremas como el bleaching o el eye-tattoo nos condicionan al punto de convertirnos en hooligans musicales, al punto de que 10 de 11 jurados condenen sin género de dudas a alguien por el asesinato de un cadáver que no apareció?. Mmmm…Nos lo tenemos que hacer mirar. Un Weirl Boss entre rejas de por vida da mucho que pensar.

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La Doctora de la Universidad de West Indies en Mona (Kingston), Carolyn Cooper, ha tenido que ver como en las páginas del diario Observer (rival del Gleaner en el que ella escribe habitualmente), como algunos lectores sospechan que en realidad ella quisiera blanquearse la piel con el jabón/detergente químico para lavadoras que Vybz Kartel comercializó en 2010, lo que supone un indisimulado insulto para alguien de su reconocimiento intelectual. También tuvo que ver como muchos profesores y estudiantes desertaban enojados de la Universidad en Mona (en el Uptown) cuando invitó a Adi Teacha a un taller de poesía urbana en su clase un año después. Durante estos últimos años la Dra. Cooper, conocida como la Dra. Patois, ha sido acusada de “Kartel Mada”, de ser siempre su máxima defensora pública, de haber impulsado, promovido y normalizado la carrera de Kartel como un modelo beneficioso para la juventud estudiantil por su profundización cultural del lenguaje del gueto, como identidad propia del jamaicano. Ahora que ha sido condenado de por vida por asesinato, la polémica que su posición levantaba, se ha convertido en vendetta.

Más allá de insultos, descalificaciones y amenazas, la Dra. Cooper cuya relación con Adidja Palmer se hizo especialmente intensa a raíz de la carta de éste pidiéndole ayuda desde la cárcel de preventivos de Horizon, tal vez conmovida por las alegaciones de aquella carta en que Palmer y no Kartel alegaba el montaje policial a través de la prensa de su detención y juicio y afirmaba que se había construido de él una imagen de DJ diabólico durante el día y Don del crimen por la noche (literal), ha cuestionado desde el principio tanto el proceso como el temor a que el juicio que lo ha condenado para siempre, no haya sido ni remotamente justo, no solo por la falta de evidencias suficientes en ausencia de cadáver sino sobre todo por la imposibilidad de deslindar en la opinión pública y en el propio jurado a quien se estaba en realidad juzgando: al icónico Vybz Kartel (el personaje) o al calmado, cultivado e inteligente Adidja Palmer (la persona).

Y eso nos lleva a la reflexión que me interesa: ¿ha vivido la cultura dancehall demasiado tiempo del espectáculo extremo hasta perder el contacto con la realidad?. ¿Es por eso que sus haters se cuentan por legión empezando por la propia Jamaica?. ¿Es víctima el gueto de la propia voracidad de la sociedad mundial del espectáculo en que vivimos y que tiene sus máximas garras puestas hace décadas en Jamaica, como en otro tiempo las tenía en Bob Marley o en la bauxita en los tiempos de los esclavos?. ¿Es Adidja Palmer víctima de su propio icono?. Y finalmente: ¿La influencia de Kartel seguirá condicionando ese modo de vida del gueto, de llamar la atención por todos los medios, sea presentándose como un demonio escapado del averno (Tommy Lee Sparta) o tatuándose los ojos (Alkaline, Mace) o su condena supondrá un punto y aparte en esta escalada de excentricidad que en Jamaica se convierte siempre un asunto de seguridad nacional como cuando el Gobierno tuvo que intervenir en 2006 para tratar de parar la guerra de bandas y escuelas entre Gully y Gaza?.

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Demasiadas preguntas para ser resueltas en una sola entrada de este blog, pero suficientes para dar de sí un debate en las redes sociales más constructivo que la mera simplificación entre haters y hooligans, que es lo único que hasta ahora hemos visto en España y en todas partes.

De entrada la maldición rasta que se mueve entre el “Judge Not” y “El que juega con fuego se quema” no ha ayudado precisamente a Adidja Palmer, la persona, no el personaje. Desde que Bounty Killer lo subió al escenario en el año 2000 como figura más prometedora del momento en su “The Alliance”, episodios como su guerra sin cuartel con Mavado, sus Gaza Telavins (talibanes) de los que media Isla acabó harta, sus exhibiciones sexuales en plan reality (“Teacha’s Pet”) o sus trucos publicitarios con productos fantasma (el “Cake Soap” para blanquearse o su ron “Streets Vybz” de dudosa calidad) no solo lo rodearon de esa aureola de superestrella internacional que tan poco rédito da en las calles de Kingston, sino que por el contrario lo colocaron en el centro del foco público de forma permanente. Y no necesariamente para su beneficio, como se ha visto por el regocijo general de los lectores de periódicos con su condena. La envidia pero también la preocupación por el descaro de sus letras y su alto calado entre los niños y adolescentes, no es solo patrimonio español. La persona no el personaje bien que lo sabía. No hay más que escuchar sus letras en “Bad Reputation” o “Dem nuh like We”. Ya no digo nada de su escándalo con mujeres en la celda de preventivos en Horizon o el intento de corrupción del jurado por el entrenador de fútbol Livingston Cain en el segundo juicio por asesinato, que han terminado por martillear el último clavo de su prematuro ataúd, esa sensación general de que el dancehall por muy familiar que resulte había ido demasiado lejos y había que ponerle coto. De ahí a que eso justifique condenar a alguien de por vida, más allá de toda duda razonable, va un abismo.

Me resuenan las líricas de su premonitorio “Poor People Land” de 2011: “Mi caan believe it/ Government waan fi move mi/Mi tun refugee inna my owna country” y su desafío hasta el final: “Oh Mista Babylon/a weh u get da system yah from?/Buldosa dung poor people land/Jah know seh mi nah vote again (Nuh Sah)”

Todos los lectores deberían saber que desde siempre el sound system y el dancehall desde los tiempos de Sugar Minott a finales de los 70, son el pulmón del gueto. El que permite a la gente pobre soñar, respirar, sobrevivir. También debieran saber que la competencia feroz entre los candidatos a estrella ha marcado un permanente clash entre la innovación y la imitación por llamar la atención del público por todos los medios. O que cíclicamente esa atención se ha conseguido no solo demostrando ser más ingenioso o tener mejor recursos artísticos, sino en función de quién era más desafiante, más llamativo, más escandaloso o más rudo, más violento.

Pero desde la emergencia de The General (Bounty Killer) y su Alliance a finales de los 90, esta última tendencia se había impuesto definitivamente en el gueto, dejando atrás cualquier atisbo de sana competencia y colaboración de épocas pasadas. Ese individualismo llevado al paroxismo competitivo se vio amplificado por la presencia permanente de móviles y cámaras que todo lo reproducen, incluso en línea, de manera que la expresión cultural del gueto, sus intentos de salir de la pobreza o de ensoñar con otra vida, esa expresión sobre todo musical y coreográfica que tanto dio de sí en los tiempos de raggamuffin, Volcano y Yellowman en los 80, se ha transmutado en una continua pantomima sobre el lujo y la vida que un pobre no tiene pero quisiera tener, al servicio de internet, youtube, VICE y la sociedad mundial del espectáculo. Y eso, como sabemos bien aquí con la generación de los “ni-nis” y los “tetes” tiene graves consecuencias.

Adidja Palmer ha sido el alumno aventajado de ese negocio. El más listo de la clase desde pequeño ha sabido construir un personaje que no solo marcara la pauta de la comunidad en Jamaica gracias a su innegable talento artístico, sino sobre todo gracias a descubrir que en la sociedad de comunicación globalizada su continua osadía llegaba a marcar tendencia internacional como con los “(straight) jeans ‘n’ fitted” que acabaron con los caídos “shaggy trousers” tan de moda desde el imperio del hip-hop o con la popularización de los zapatos “Clarks” que no era nueva en Jamaica, pero que se incorporaba al imaginario contemporáneo gracias a él. De manera que aunque los ignorantes lo consideraron pomposo, no era exagerado que durante un tiempo se autoproclamara el “Weirl Boss”, porque no le faltaba razón.

Con la misma condescendencia e hipocresía con la que se trata habitualmente el talento del tercer mundo, y más en particular la rebeldía procedente del mundo negro, su mundo de fantasía de amo del gueto mezclado con la continua agresividad de sus hooligans (que le pregunten a Bounty Killer por la lluvia de botellazos que recibió cuando contestó al alumno insolente en el escenario hace unos años) la identificación entre persona y personaje estaba servida, y su necesaria caída también. Destruida su presunción de inocencia, era cuestión de tiempo que se le relacionara con alguna felonía grave, con o sin pruebas.

Lo demás ya lo sabemos todos. Que si su reivindicación desde la celda en su libro “The Voice of the Jamaican Ghetto” recurriendo a otro icono maldito como Malcolm X, la multiplicación de grabaciones de dudosa calidad producidas por todo tipo de advenedizos con sus letras, previas a su ingreso tras las rejas, o se dice que sacadas clandestinamente y grabadas con móviles, la absolución de su primer juicio por asesinato tras ser imposible a la Fiscalía encontrar testigos que quisieran declarar contra él, y finalmente la condena de por vida por el asesinato a palos junto con algunos de sus lugartenientes del promotor Clive “Lizard” Williams, basada ante la inexistencia de cadáver en pinchazos telefónicos y testigos ocultos que situaban en su casa al promotor el día de su desaparición. Que la Sentencia definitiva haya sido aplazada 2 veces y que si se iba a permitir a la persona encarcelada (y no al personaje) que continuara haciendo música o no tras las rejas (para preocupación de su fan español número 1 Fernando García Guereta) se convirtiera en un asunto nacional, demuestra que la preocupación del público en general no estaba tanto en encerrar a un asesino en una ciudad que es la más violenta del mundo en muertes por arma de fuego, sino en callarle la boca para siempre.

Y eso me recuerda lo que acaba de pasar en España con Pablo Hasél, salvando todas las distancias de calidad artística y de importancia icónica del personaje. Tipos incómodos e insolentes que no claudican y que levantan tantas ronchas entre gran parte de la audiencia musical, que buena parte de la misma justifica el castigo porque “él se lo ha buscado”.

Desde estas páginas y en toda suerte de redes sociales yo siempre me he opuesto al dictado de la mayoría para usar la fuerza contra lo que no nos gusta, por muy incómodo que resulte, entendiendo que sobre todo en un foro cultural, la libertad artística debe estar por encima de cualquier consideración moral, porque es precisamente el desafío de los límites lo que nos ha permitido avanzar como raza humana a lo largo de la historia.

Adidja Palmer no ha sido encerrado por lo que canta, sino por asesinar a alguien según un jurado, pero Kartel sí ha sido encerrado porque la mayoría de la sociedad jamaicana con influencia decidió hace tiempo que había que silenciarlo y quitarlo de en medio. El espejo que mostraba de esa sociedad era demasiado incómodo, demasiado feo, para resultar tolerable para muchos. Así que no nos sumemos a esa ceremonia del abuso y dejemos que Kartel el artista siga proyectando su talento, nos guste o no su propuesta, mientras Palmer la persona sigue luchando por demostrar su inocencia. “Judge Not”.

Si finalmente la GP desactiva su imagen de DJ diabólico y lo transforma en DJ de redención, está por verse, pero no me cabe duda que los intentos de otros por continuar esa estela como Alkaline, Nature o Tommy Lee son vía muerta que palidece ante la todavía alargada sombra de Adi Teacha, porque aunque se mire para otro lado, el mensaje con Kartel ya está lanzado al mundo del espectáculo y el dancehall: “Crime don’t Pay” ni siquiera si llegas a ser el Weirl Boss.

Texto: Carlos Monty

 

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Capítulo 27: El regreso de Jah Macetas- Cada uno tiene su andar

Posted on 3 Febrero 2014 in General by lupo

Mi reproductor de audio volvió a recordarme que tiene vida propia. Tras terminar de escuchar la pre-edición de “Mantén el Espíritu Libre”, el recién presentado regreso discográfico de Jah Macetas, por primera vez sin el malogrado Pere Andrés, enganchó directamente con el excelso “Topsy, Turvy, World”, el enorme álbum de Kiddus-I en 2013. Mi oído balsámicamente adormecido por el masaje mediterráneo y armónico de los valencianos, apenas notó el cambio, más allá de pasar del español al inglés. Algo tan sencillo, suave, atemporal, tan lejos de las urgencias y estridencias del momento, se daba la mano de un mar a otro en lo que me pareció una clara señal del “buen amar”, que diría Sergio Monleón, dueño absoluto de la más legendaria formación de reggae en castellano en activo.

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Aclaremos antes de nada, que en este blog nunca hacemos crítica específica de álbumes concretos. Esto no es la sección de críticas de una revista especializada. Aclaremos también que, contrariamente a lo que muchos piensan, tampoco me gusta dar especial protagonismo a mis “amigos”, porque lo considero una competencia desleal para los demás músicos, y porque sé por experiencia lo difícil que es y lo poco que compensa en una escena como la española, donde en cuanto te muestras honesto en público, incluso los más equilibrados lo consideran como poco una traición personal. Podéis imaginar el resto.

Pero Jah Macetas tiene un valor simbólico para el reggae en español, que escapa a cualquier medida. Por eso me atrevo a comentar su esperado regreso discográfico, más allá de la alargada sombra del Rumbero Jamaicano, cuya memoria, en melodías, gestos y momentos, se ha mantenido presente casi a diario desde su inesperada desaparición, hace ya 2 años y medio, al menos en la comunidad reggae de Valencia, incluyendo a quién suscribe.

Sin embargo, Jah Macetas sobrevive sin el irrepetible Pere Andrés, como ha hecho siempre. Nadie al margen de su fundador Monleón es insustituible en una formación que siempre tuvo como santo y seña su vocación comunitaria muy por encima de cualquier ambición comercial. Igual que en el micro han desfilado a lo largo de estos 32 años, cantantes tan dispares como Julio Fari, Mandievus, o más recientemente Jah Bernard (Bernardo Molina) y su actual titular Payoh Soul Rebel (Sergio León), no hay instrumento por el que no hayan pasado músicos del rock al jazz que han aprendido la disciplina jamaicana a golpe de holy vibe.

Una nómina que pasa por artistas como J.L. Macías y Remi Carreres (Comité Cisne), Fede Ferocce (La Gran Esperanza Blanca) o Choni Mantarás (Ras La Tribu), el también malogrado Vicente Bernabeu “Lápidus” y Eduardo Martí Timoner “Duque” (Polvos de Talco Baxter), los Naturals al completo, los jamaicanos londinenses Steven “Marley” Wright y Michael Campbell entre otros muchos, y por supuesto Rafa Villalba (Seguridad Social, Saudade) y el inconmensurable Alberto Tarín (NYSJ Ensemble), que con Manolo Burgos en los teclados han formado el núcleo de irreductibles, que con Lucho Aguilar al bajo, han arropado las nuevas composiciones del “Moses” Monleón, y que adornadas por la versatilidad vocal del Payoh Soul Rebel, dan continuidad a esta Universidad valenciana del Reggae atemporal, que son Jah Macetas, en la que “Cada uno tiene su Andar” y como dice la canción en las estrofas del castellonense Paupa Man (Bambiliring Sound), que colabora en este nuevo disco: “Y no es que ellos vayan mal/o es que tu vayas bien/es que hay tantos andares/como poros en la piel”.

Pero la verdadera naturaleza de una formación tan heterodoxa como ésta, la amalgama que une su repertorio, ha estado siempre en el uso de conceptos universales como el amor y la naturaleza, para traducir el lenguaje rastafari y hacerlo propio. Todos los buenos aficionados al género a los dos lados del charco, glosan de memoria la leyenda de aquel álbum histórico de 1991 “Toda Una Vida”.  Por entonces, yo escribía esto en la Sección de Crítica de Discos de Rock de Lux.

jah-macetas Hoy como entonces, el amor y el desamor sigue siendo la materia predominante, sino única de la que hablan las nuevas canciones de Macetas, sin casi espacio para la reivindicación social que siempre ha estado presente en sus conciertos, y más sutilmente en sus letras. “El amor entre las personas es reflejo de la vida social. Por otra parte como compositor y letrista obedezco a estados de ánimo, pero la reflexión  también está en temas como “Zombie Love” o “Me vendiste el amor”, quizás menos manifiesta que en “Mañana” y “Andar” o “Mantén”,” me cuenta Sergio Monleón hablando de las canciones del nuevo disco.

Visto así, un disco autoeditado, grabado en el estudio casero “Fire Works” del teclista Manolo Burgos, donde la falta de medios impide grabar baterías o vientos, y en su lugar obliga a programarlos digitalmente (a excepción del saxo de Kiko Berenguer en el emocionante “Entre tu y yo”),  que sí se apreciaban en su anticipo en formato de Demo en 2012, y de la que se ha caído finalmente el instrumental “Solo con Verte, Ya te Amé” (“Ha sido una pena no poder desarrollar ese y otro tema que inicié con Alberto en su estudio. A veces vienen así las cosas, se fue a México, luego de gira, etc., y el estudio donde se grabó ya ha cerrado. Lo que no quita que la retomemos algún día”, aclara Monleón); visto así, este nuevo álbum “Mantén el Espíritu Libre” parece un milagro fuera de tiempo, una especie de fulgor discreto y emotivo, lejos de los focos y la propaganda, que se aprecia mejor en el paladar del “reggae vintage” o para adultos en el que no parecen sentirse incómodos, a juzgar por lo que los dos Sergios me cuentan.

El Payoh me aclara las limitaciones de esta autoedición en tiempos de crisis absoluta: “El hecho de que las baterías estén programadas es una cuestión puramente económica y de recursos, es decir, no disponemos de dinero suficiente para pagar un estudio y hemos tenido que hacerlo de modo casero, lo que ha imposibilitado la grabación de baterías reales, más que nada por no torturar a los vecinos. Y como tampoco somos muy creyentes del tema crowdfunding hemos decidido hacerlo con los medios de que disponíamos. De todos modos las baterías están supervisadas con gran acierto según mi opinión por Pere Munuera (Red, Gold & Green con los que presentaron oficialmente el disco en directo hace poco en Valencia) en su mayoría y Rafa Villalba, así que el groove está asegurado”.

Low Cost o no, lo que destaca en esta producción son sobre todo las guitarras de Alberto Tarín siempre brillantes, junto con ese deja vu continuo tan característico de la esencia Macetas que les emparenta con ese sonido eterno del reggae clásico mundial. “Nuestra etiqueta creo que es Reggae melódico en castellano, ya sabes que los artistas vintage fueron los pioneros en su tiempo, no creo que sea para adultos solo, el bajista del último bolo tiene 23 años y le gusta el cd. Quizás no seamos tan fácilmente etiquetables”, me replica Monleón, mientras que el Payoh remacha: “A ver, la edad media del grupo son 45 años por lo que la etiqueta de reggae adulto no es una opción para nosotros. Es una realidad que hay que aceptar. Yo particularmente lo único que sigo son los proyectos de mis colegas de la escena valenciana, no soy muy de etiquetas y esos rollos”.

Muy cierto, una de las grandes incógnitas para el público no valenciano del grupo era cómo superarían el hándicap de la ausencia vocal del irrepetible Pere Andrés, pero el resultado es asombroso. Fino estilista, el Payoh Soul Rebel aporta una calidad interpretativa a las sencillas pero contagiosas letras de Monleón, entre la fragilidad, la ironía y el tributo a los grandes pero con un estilazo propio, que está al alcance de muy, pero que muy pocos vocalistas en España, como puede comprobarse en sus proyectos paralelos de ska, rock steady y early reggae con el trío vocal Old Fashioned, o sus producciones con Dj Baah Selectah en los covers de Valmeria Roots (disponible en Soundcloud).

valmeria

El Payoh me confiesa: “La muerte de Pere Andrés fue un palo muy duro, sobre todo para los que pensamos en su momento que esta sería su oportunidad de volver al sitio que se merecían dentro del reggae nacional. No hay ninguna intención de alejarnos de su sombra ya que Pere Andrés, ante todo, ha sido un integrante más de este grupo que ha aportado mucho talento y que por supuesto queremos seguir recordando y teniéndolo presente. En el tema vocal, bueno, las diferencias entre Pere y yo son obvias,”. No tanto diría yo, escucho “Junto a ti” y por razones evidentes “Ahora te entiendo (mujer)” y me parece escuchar a Pere blowin’ in the wind.

“Cada uno es un estilo diferente –sigue el Payoh- y dado que yo no pongo mis composiciones en el grupo tampoco se puede comparar. La verdad es que con Jah Macetas hago más de intérprete que de cantante estrella, por lo que mi manera de cantar varía dependiendo de las demandas del compositor, en este caso Sergio Monleón, algunas indicaciones del técnico, en este caso Manolo Burgos, y los referentes obligados a los clásicos como Alton Ellis, Ken Boothe, Pablo Moses y demás. Lo que ofrezco al grupo es básicamente eso, mi versatilidad e inevitablemente un poquito de soul y muuuuuuucha paciencia, jajajajajaja.”

Otro de los retos de esa ausencia que se plantean en su regreso es cómo defender en directo el nuevo repertorio sin un carisma tan indiscutible como el del Rumbero Jamaicano. Con la misma sencillez y naturalidad del Payoh y de las composiciones casi pop de Sergio Monleón, dentro de esa clave reggae, que es capaz de transmitir tanto a la audiencia femenina como a curtidos oyentes de toda clase de estilos, el jefe ha venido experimentando propuestas escénicas que potencien la interacción con el público e incluso con artistas asistentes.

Desde un llamado “ExperimenDub” en el que se improvisa por el público la dirección de un “dub” que los músicos en escena van ejecutando, hasta una “Pinteracción” (pintura sobre el cuerpo desnudo en directo) pasando por el reparto de dulces ecológicos (la Tarta de Calabaza es su favorito), nadie sabe en realidad si conseguirán reunir una formación estable para defender el repertorio en directo, aunque aseguran que con estas propuestas escénicas no tratan de sustituir nada, sino pasarlo bien con su público (incluido yo, jejeje).

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El Maestro sentencia: “El espíritu de Jah macetas no acaba en el Reggae, desde sus inicios ha sido algo cultural, por lo menos lo hemos intentado, nunca recurrimos a recursos, se trata de participar, de romper la barrera del público pasivo, así se pasa mejor el rato. Respecto a la presencia escénica no es nuestra faena, esa la hizo Pere, a nosotros nos toca otra”.

Y el Payoh concluye con buen humor: “Lo haremos como siempre, con quien esté disponible, tenga a bien venir con nosotros y en donde nos llamen. Jah Macetas es como una universidad del reggae, solo con pasar por la colección de vinilos de “Monlion” ya aprendes más que leyéndote 10000 foros…somos varias generaciones de músicos en un escenario y eso no va a cambiar. La estabilidad del grupo está a prueba de bombas y mientras haya músicos que respeten la música y quieran compartir su talento con nosotros siempre tendrá un hueco en el escenario…y si nos llega la pasta igual hasta cobra, jajajajajaja”.

Doy fe de que además de compartir e improvisar, de tirarse a la piscina como con el estilo freestyle del vasco David Regulón que colabora en “Llámame”, para cualquier artista que se suma a la llamada, es un honor participar en esta Universidad del reggae. No se trata de egos, se trata de vibe colectiva, de algo que ya se ha convertido en patrimonio cultural de todos.

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Decía Woody Allen que para saber cuándo habías hecho una gran película, el público tenía que recordar a la salida al menos tres momentos inolvidables de la misma.

Yo no sé si este disco será inolvidable ni si conseguirán llegar a Latino América, como dicen que les gustaría. Desde luego si buscas evocar los momentos clásicos de Jah Macetas los encontrarás en canciones como “Me Vendiste tu Amor” o “Esperando el Amor”. Solo digo que desde que empecé a escucharlo, así como está hecho, suave y sin pretensiones, me cuesta mucho cambiar de disco y no me quito de la cabeza melodías como la de “Andar” o sobre todo la muy sentida “Entre tú y yo”, que en mi opinión podría convertirse en otro clásico de su repertorio, más allá de estilos o modas.

“Nuestro público de siempre es de Valencia y me imagino que lo acogerán como siempre, con cariño. En cuanto a la gente de fuera que no nos conozca tanto, pues mira, yo que sé, habrá discos mejores, pero este se deja escuchar bastante bien, no creo que desagrade…”. Sí, Payoh. No te preocupes. No batirá records de ventas, ni saldrá en TV, pero qué importa, no desagrada nada, nada, nada. Cada uno tiene su andar y el vuestro siempre sigue el camino recto.

CARLOS MONTY. ENERO 2014

Fotos: Kenny Ken y Reggae Valencia

Video exclusivo de su sitio fb Jah Macetas 3000: https://www.facebook.com/photo.php?v=249528055216070

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Capítulo 26: 2013 on its best. Reggae Revival Movement

Posted on 20 Diciembre 2013 in General by lupo

Termina el año. Vuelve tus oídos a la patria, a Jamaica. Land of our fathers. Algo ¿nuevo? está surgiendo. Una ¿nueva? espiritualidad de los hijos de los hijos de nuestros padres. Jóvenes en el entorno de los 25 reclaman su histórico legado, reclaman repatriación y reparación con determinación. El regreso a una vida natural, a tocar con músicos, aunque produzcan digital. Pero también tienen blackberrys y se conectan con Internet. Saben del movimiento global de protesta “Occupy” y como tu están hartos de los “politricks”. Son jóvenes de hoy con la sabiduría del ayer. Y con tan poco tiempo y en un mercado tan competitivo como el jamaicano, han conseguido durante 2013 llamar la atención de los oyentes más inquietos de la música jamaicana en todo el mundo, saturados de repetitivas novedades de dancehall hedonista. Son nombres como Protoje, Chronixx o Kabaka Pyramid que ahora todos los aficionados conocen. Incluso vinieron de visita en el pasado Rototom. Y lo llaman “Reggae Revival”. Pero detrás de la etiqueta hay más, mucho más. Para saber si es una moda pasajera o una mera ilusión mediática para consumo internacional, he chequeado a su principal ideólogo, el agitador de conciencias Dutty Bookman. Pasa, pasa, antes de que se desvanezca, y te contamos porque este meneo es el más importante surgido desde Jamaica en mucho tiempo. El que muchos estábamos esperando.

reggae-revival

En Enero de 2012, recién vuelto de Kingston para el inicio del rodaje del documental “Songs of Redemption” escribí en el capítulo 14 de este mismo blog “¿Qué queda del Trenchtown Rock?”  Algo está cambiando poco a poco bajo la estridencia de los altavoces. Me lo dicen las señales, están en las palabras de los amigos de Serano Walker (Wuss International) en una esquina de See View Gardens (el gueto de Bounty Killer, al lado de Riverton). Están en el cansancio en las voces de Jah Vinci e I-Octane cuando cantan “Reality”, en la positividad de tantas producciones del gran Di Genius McGregor y hasta en el gusto por el r&b americano que ha inundado el gueto, por el que Jah Cure busca a R. Kelly para que le haga featurings (“World Cry”). La receta del amor es universal y siempre se hace hueco, incluso entre la sangre y el hambre. Pero el amor rasta, el amor rasta de los elders, ese, tiene que volver a las trincheras para vencer: “Rise fallen fighters!. Rise and take your stance again” (“Heathen”. Bob Marley)”.

Casi 2 años después mis sospechas de entonces, percibidas en el aire sucio y ruidoso de la gran ciudad, se han confirmado. Poco a poco esos vídeos de los nuevos artistas de la segunda década del siglo XXI, con tantas referencias a la vida en el campo, al livity y la repatriación, a las enseñanzas rastas, que han cogido el relevo del mensaje de otros artistas más antiguos que se mantienen en el tiempo como I-Wayne, Kiddus-I y su sonoro regreso este año con el álbum “Topsy, Turvy World” de la mano de algunos antiguos Wailers o como Midnite, han cristalizado en un movimiento colectivo que incluso se promociona ya por el mundo, pero que también ha comenzado a permear la dinámica interna del negocio musical en la Isla.

Ya habíamos visto antes girar de cuando en cuando sus oídos al pasado, a artistas punteros del momento como el mismísimo Konshens. También habíamos asistido a la cada vez mayor proyección local e internacional de bandas, sí grupos musicales, costumbre que ya creíamos desaparecida en la Isla, como Dubtonic Krew, Rootz Underground o sobre todo los resplandecientes Ragin’ Fyah y su puesta de largo en 2012 con su álbum “Judgment Day”, tan Third World style. Y por supuesto habíamos asistido al ascenso meteórico en la Isla (y fuera de ella) de Protoje y Chronixx, los dos nuevos Golden Boyz del nuevo reggae jamaicano.

Así que no resultó tan extraño que este pasado verano, en todos los chiringuitos playeros del planeta, casi en cada mixtape, el riddim “Honey Pot” del pequeño sello Silly Walk Discotheque lo petara como si de un lanzamiento multinacional de Damian Marley se tratara. Si se revisa la nómina, se ve que muchos de ellos repiten conjuntamente en otros riddims del año en eso de resucitar sentimiento y mensaje rasta: Kabaka Pyramid con Exco Levy, Jah 9, Ginjah y su “Sweet Killah”, Torch y su “Good Reggae Music” como declaración de intenciones, un ya no tan nuevo Lutan Fyah y por supuesto el mago de oz Chronixx con su super-hit “Smile Jamaica”.

Juntos o por separado a muchos de ellos se les ha podido ver batiéndose el cobre con otros más o menos veteranos en riddims como en el “Overdue” de Dean Fraser, en el “In a rub a dub Style” o en el “Selassie I Way” con Tarrus Riley, Pressure, o I-Octane y Jah Cure, “Street of Gold” o “Free Spirit” con Romain Virgo, Duane Stephenson o los mismísimos Busy Signal o Khago (sí, has leído bien) por no citar otro super-riddim del año, el “Digital Love” donde aparecen nombres de la escena jamaicana más consolidada como Queen Ifrica, Chuck Fenda, Million Stylez o el propio Virgo, junto al Chronixx de “Access Granted” o Iba Mahr con su celebrado “Let Jah lead the way”.

O sea que la penetración e influencia de estos jóvenes y su arrastre de otros artistas más consolidados en la Isla ha sido indiscutible durante 2013. Me arriesgo más, yo diría que incluso en los títulos y letras de la propia escena dancehall, las referencias empiezan a calar cada vez más, aunque el formato musical siga todavía anclado en el registro de la tecnología terminal. Por ejemplo en 2013 aparece un tipo llamado G-Maffiah, seguramente seguidor de Mavado que empieza un título llamado “Buss my Bible” con un canto de Allelujah. Insólito hasta ahora, estas referencias en el dancehall. O canta en “Protect my Soul” una lyric tan consciente que no parece propia de un riddim dancehall, además ralentizado. Así que los nuevos aires no están pasando desapercibidos en un ningún rincón de la Isla, mientras Vybz Kartel sale o no vivo de su eterno segundo juicio.

Ya hemos visto en España que Protoje puede defender con mayor o menor resultado artístico su repertorio con su banda de directo, que Chronixx hace lo propio una semana y otra también en las veladas del “Jahmnesia” en Bull Bay o del “Wicky Wacky” en la playa a las afueras de Kingston. ¿Pero esta etiqueta con la que los nuevos aires se simbolizan en todo el mundo bajo el término “Reggae Revival” es un mero hype de un astuto promotor para facilitar la carrera de 4 ó 5 músicos amigos, o es un verdadero cambio de chip en Jamaica, colectivo y duradero, que trascienda a unos cuantos singles de éxito?. ¿De dónde sale la idea, por qué ahora, a cuantos artistas afecta?.

Demasiadas preguntas para tratar de averiguarlo directamente con los artistas, generalmente más ocupados en sus propias carreras, así que nos dirigimos directamente a su más conocido ideólogo, Dutty Bookman, escritor revolucionario (“Tried & True: Revelations of a Rebellious Youth”), activista de derechos civiles en el terreno (fundador de la ONG “Manifesto JA”) y anfitrión en 2011 de uno de los shows radiofónicos más transformadores que se recuerdan (“Reasoning” en la cadena “News Talk”) hasta que se mudó a Washington D.C., donde actualmente vive, este ingeniero aero-espacial por la Universidad de Florida, está comprometido en una batalla personal por la revolución de los más jóvenes a través de las enseñanzas del pasado, desde su propio blog “Duttyism.com”.

“Yo quería una discusión nacional para que el pueblo de Jamaica se diera cuenta de que la revolución estaba empezando a calar entre los jóvenes. Esto nunca tuvo nada que ver con la industria de la música reggae, sino que usamos la música porque es algo de lo que todo el mundo quiere hablar. De hecho, el término que yo ofrecí a la comunidad fue “Jamaican Revival”, pero alguien lo cambió por “Reggae Revival” y se quedó. Ví que era más fácil de retener y continué llamándolo así porque para mí, era claramente el deseo de Jah. Reggae Revival es el espíritu de los tiempos”. 

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“¿Por qué ahora?. Hay muchos otros artistas que nos han servido de inspiración y aún siguen en activo, y a los que debemos estar agradecidos. Pero, es solo que el momento es diferente para los que ahora están emergiendo, a los que daremos un poco más de atención en el radar de Reggae Revival. No le falto al respeto a nadie si digo que basta mirar al resto del mundo para comprobar la energía de la gente joven. La Primavera Árabe. Occupy Wall Street. Reggae Revival. Todos ellos envuelven una energía joven y un activismo en una época de mayor comunicación global y colaboración. Nosotros siempre construimos sobre los hombros de nuestros predecesores. No hay SEPARACIÓN para mí. Burn Disunity. La Revolución es un proceso continuo y nuestra Victoria es también la de nuestros mayores. La siguiente generación tiene mucho que hacer y, sin embargo, ellos deciden hacerlo, así que nosotros tendremos que controlar nuestros egos cuando el momento de apoyarlos llegue y les veamos hacer progresos”.

Una filosofía muy cercana a nuestro proyecto local “Reggae is a Mission” en la ACR del que Lalo Flores se sentirá orgulloso. Lástima que el desaparecido J.O.E. (Jah Over Evil), aquella brillante promesa de “Rasta Chant” que versioneaba a Sugar Minnott en “Herbsman Hustlin” no haya vivido para verlo.

Como yo soy de natural escéptico (demasiados kilómetros de carretera a cuestas), le pregunto a bocajarro si esto es solo cosa de 4 músicos amigos (Protoje, Chronixx, Kabaka e Iba-Mahr) como pareció cuando vinieron juntos al Rototom de este año y si eso de recuperar el espíritu rasta va en serio, si existe un vínculo colectivo con órdenes rastafaris o asociaciones panafricanistas, lo que multiplicaría el efecto revolucionario del mensaje, o se trata solo de filias personales de artistas más concentrados en sus carreras individuales, como Iba Mahr el que canta “Great is H.I.M”, que dice estar muy influido por las 12 Tribus de Israel. Es que no me lo acabo de creer del todo, ateo que soy. Pero atención a su respuesta. Pura utopía revolucionaria pero con los pies en el suelo.

“Cuando tu utilizas la palabra “movimiento” para referirte al “Reggae Revival” –me dice-, es cierto, es un hecho contrastado. Las cosas se están moviendo. Eso no significa que se trate de una organización que tiene miembros registrados y que se reúne regularmente para discutir cosas. Los artistas ahora mismo comunican ideas a través de la música y parecen estar focalizados en sus carreras individuales. Lo mismo vale para artistas en otras formas de arte. Mi perspectiva es la del REGGAE COMO CULTURA Y VEHÍCULO PARA LA REVOLUCIÓN. Así que “Reggae Revival” para mí es como decir “Rasta Revival” o “Rasta Revolution”. Creo que la gente está empezando a mirarnos más de cerca para ver si nuestras acciones se corresponden con nuestros mensajes. Sé que el potencial  la intención de hacer grandes trabajos está ahí, pero el hecho es que somos artistas mal pagados por nuestras creaciones. Y me incluyo como escritor, un artista literario. Así que la mayoría de nuestros días la dedicamos a sobrevivir incluso mientras al mismo tiempo estamos siendo altruistas. El propósito de una verdadera unidad es el de conseguir tener más tiempo para darse cuenta de ese potencial. Afortunadamente, veo donde algunos trabajos muy serios están teniendo lugar. La gente está planeando distintas cosas. Stay tunned!. Pero solo pido a la gente que no se limite a esperar y ver, pasando la carga a los artistas, nada más.

The Revival es más grande que la música, más grande que las artes. Es el espíritu de los tiempos, así que incluso las personas que están leyendo tu blog ahora son parte del Reggae Revival solo porque están vivos hoy. Las artes son fuente de inspiración, pero la gente tiene que convertir esa inspiración en acción. La gente tiene que mostrar y demostrar que la inspiración que reciben de todos estos artistas no cae en saco roto. Es posible que si los artistas no ven que sus mensajes positivos se convierten en “livity” positivo en el Planeta Tierra, entonces ellos cambien esos mensajes por otros que ellos piensan que puedan vender. No lo sé. Solo creo que es un toma y dame. Tomar la inspiración y devolverla a través de acciones concretas. Mantener el ciclo girando”.

No le falta razón. Nando García Guereta me cuenta que la última vez que ha visto a Chronixx, le ha visto ya demasiado “hype”. Pero estoy en shock. Me emociona reconocerme en la misma utopía más que musical, cultural, al otro lado del Atlántico, y a través de la música que amo. Somos uno. Es el milagro de la creación musical con mensaje universal. Y Bookman lo tiene. Como otros antes. Pero prudente y humilde huye de la política. Pacto con él que debiera preguntarle a cada artista sobre sus vinculaciones con las órdenes rastafaris, los garveyitas del PPP del abogado Miguel Lorne, o con la UNIA del hijo del ex Presidente JLP, Steve Golding. Demasiado personal para hablar en nombre de todo un colectivo. Y le comprendo.

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Con todo, me temo que el débil circuito de música en vivo de la Isla y la competición a que obliga el mercado, en desigualdad de condiciones frente a las baratas producciones digitales del dancehall, condene al fracaso financiero a estas expectativas de renacimiento cultural jamaicano.

“Donde la música interfiere con mi trabajo, le doy un “big up” y la incorporo como lo que representa en este movimiento. Nos gusta la música en directo con soul. Así que incluso en USA y otras partes, hay un aluvión entero de jóvenes virtuosos ahí fuera, como cantó al mundo Richie Spice. La gente “virtuosa”, que entiende, está deseando apoyar eventos donde se muestre ese arte revolucionario. Sabemos lo que cuesta llevar bandas en directo en comparación con un solo artista que actúa sobre cortes pregrabados o lo que sea. Así que pagaremos el precio para tener un buen show que agite y reactive nuestro espíritu revolucionario. Los efectos de los shows en directo en Jamaica (a menudo a precios populares) han dinamizado a los chicos de la clase trabajadora para que hagan cosas cada vez más significativas. Así que ya sabemos que eso puede tener efecto en el mundo entero.”

Pero recuerda que yo odio la separación. Me disgusta en lo que mucho del dancehall se ha convertido porque es muy influyente sobre los jóvenes más inmaduros, así que el dancehall es como la educación de la infancia más temprana. El primer álbum que compré con mi propio dinero fue el “My Xperience” de Bounty Killer. Ahorré el dinero de mi almuerzo para comprarlo. Así que solo pretendo mostrarte que soy un dancehall baby. Mavado fue mi artista favorito en el 2008 sin discusión. Si lees mi libro “Tried & True”, descubrirás como los bailes callejeros eran mi propia Iglesia. Así que “Reggae Revival”, de nuevo, es un espíritu de revolución y Rastafari, que el planeta Tierra necesita ahora y en dosis fuertes. En la música, la vibración del reggae roots es muy importante para eso, pero creo que los buenos mensajes revolucionarios son también importantes en el dancehall, en el hip-hop o donde sea que se escuchen. Protoje y Kabaka y Chronixx son algunos ejemplos de penetración en el dancehall con esta consciencia mientras siguen manteniendo lo suyo en el roots reggae. Sizzla Kalonji, Capleton y otros –por los que le pregunté para comparar con la reaparición de los bobo dread y el estilo singjay en la música jamaicana a mediados de los 90- nos mostraron las posibilidades hace más de una década, así que esto ha estado siendo obvio para mí, I&I”.

Aun así, no lo tengo claro. No termino de pillar que este “Reggae Revival”, estas “modern roots” que se graban generalizadamente con producciones digitales, tengan la acogida internacional que Bookman pretende, entre, precisamente, los que sostienen a nivel universal hoy día los valores del reggae roots, y que no son otros que los seguidores de la Dub Station y la Bass Culture. Fans a los que esas producciones pueden sonar demasiado comercial, demasiado pop, demasiado alejadas del espíritu underground de coffee shop de sótano, en el que se cultiva. Jah Shaka mi seh! desde años ha.

“He estado aprendiendo más y más sobre historia de la música y sus subculturas y pienso en ello a menudo. Recientemente he tenido mis primeras experiencias con Channel One Sound, Iration Steppas y Aba Shanti I. Una sesión de dub es la sesión perfecta para mi espíritu, así que me encuentro a mí mismo queriendo más cuando voy a la mayoría de sus shows y eventos ahora porque nada me satisface en la forma en que el dub lo hace. Con todo, yo no cuestiono las decisiones de los artistas cuando hacen sonidos digitales. Es su arte y yo le encuentro su valor porque es parte de su trabajo de misioneros revolucionarios atrapar los oídos de los jóvenes que viven en la era digital. Para mí, lo primero es AMOR Y UNIDAD, y luego de quien seas fan o escuches, ello te conducirá a las roots. Incluso si escucho unos artistas jamaicanos de hip-hop, que hacen algo con un artista de dancehall, que a su vez hace algo con un artista de “one drop” digital, que está trabajando con alguien de un sound de dub, que a su vez tiene un hermano que es percusionista de Nyabinghi… si toda esa gente vive y trabaja en armonía, entonces se da una conexión con la raíz de todos los tiempos. Siempre defenderé a los jóvenes artistas que llegan ahora, tanto como se ocupen de colaborar y de apoyar a otros. Y veo que lo están haciendo ahora mismo así que mi trabajo en el “Reggae Revival” continúa”.

Supongo que lo dirá por el vídeo de “I&I” de Protoje improvisado con muchos de los artistas del “Reggae Revival”. Una nómina no cerrada, a la que se van sumando no solo hermanos mayores como Fantom Mojah o Turbulence, según su propia web oficial; también otros contemporáneos que cabe incluir por derecho propio como el mayor “hype” de este movimiento para 2014. Es el caso de Jesse Royal, del que tanto Bookman como yo somos fans declarados.

Este cimarrón que nos ha matado a todos este 2013 con anthems como “Modern Day Judas” o “Butterflies” y que lo está petando con su última mixtape con el muy apropiado título de “In Comes The Small Axe” desde su primera “Misheni” en 2012. Que creció de la mano de Daniel “Bambaata” y Kareem “Remus”, nada menos que los hijos de Ziggy Marley y del mismísimo Phillip “Fattis” Burrell que nos dejó este año que acaba, y que desde Xterminator ya trabaja incluso con Sly & Robbie o Chinna Smith, es una demostración viviente de que los hijos de los hijos de sus padres, están dando una oportunidad histórica a éstos, como se ve con la reactualización de veteranos como el orgullo de Trenchtown, Errol Organs.

De momento, ni Dutty Bookman ni nadie ha conseguido parar la anunciada demolición de lo que queda del histórico “Pinnacle” de Leonard P. Howell, pero eso no debe desanimarnos. Es con vibraciones positivas como éstas, que tratamos de sobrevivir a tiempos tan sombríos como los que vivimos. Keep that cycle going, Dutty!

Este mix de vídeos final incluye mucha de la música y artistas de los que hemos estado hablando, por si queréis indagar lo que se escribe. Los mejores deseos para el 2014.

Mix de Youtube :

http://www.youtube.com/watch?v=VxfPLM6QRwI&feature=share&list=RDVxfPLM6QRwI]

CARLOS MONTY. DEC’ 2013.

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Capítulo 25: Marcus Garvey Prophecy say. 2ª Parte

Posted on 14 Noviembre 2013 in General by lupo

Tod@s en la comunidad reggae conocen o deberían conocer la figura del Black Moses, el gran revolucionario panafricanista jamaicano que predicó que algún día un Rey Negro sería coronado para redimir a los pueblos africanos sobre la tierra, dando nacimiento a la leyenda rastafari de la Santísima Trinidad: Emmanuel-Selassie-Garvey, donde Emmanuel es su Dios negro, Selassie su Jesucrito en la Tierra y Garvey su profeta. Coincidiendo con el 25 Aniversario de la FOJA (Federación de Organizaciones Juveniles Africanas) de inspiración garveyita y cimarrona que se celebra los próximos 16 y 17 de Noviembre en Madrid, con un gran encuentro llamado Conferencia de la Juventud Afroeuropea, en la que se rendirá especial tributo al centenario de la visita de Marcus Garvey a España en 1913, ha llegado el momento de revisitar la figura del gran “Starliner” y de paso desmontar algunos tópicos y mentiras sobre su colosal figura. Así que, si lo desean, suban a bordo, Back-to-Africa!.

Marcus Garvey1

NOTA DEL AUTOR.- Debido a la extensión del reportaje y la importancia del personaje he decidido editarlo en dos partes, que se publicarán con una separación de solo 15 días, pero anticipando el sumario de ambas para mantener la coherencia entre las mismas. Seguramente en la primera parte no encontréis tanto reggae y tanta Jamaica como en la segunda, pero sin estos apuntes, resulta imposible comprender su trascendencia todavía hoy.

SUMARIO PARTE 1:

MARCUS GARVEY: SINDICALISTA Y HOMBRE DE ACCIÓN

MARCUS GARVEY: EL FILÓSOFO NACIONALISTA Y EL FASCISMO

MARCUS GARVEY: EL BUSINESS MAN Y LA BLACK STAR LINE

SUMARIO PARTE 2:

MARCUS GARVEY: EL POLÍTICO Y LA TRAICIÓN

MARCUS GARVEY: JAMAICA Y LOS RASTAFARIS

MARCUS GARVEY: INFLUENCIAS EN EL NACIONALISMO NEGRO

TOP 10 RASTA TRIBUTE CLASSIC TUNES

 

2ª PARTE

 Algunos amantes del reggae y la cultura jamaicana se han preguntado a raíz de la 1ª parte de este texto (http://nattyindered.reggae-blog.net/?p=397&preview=true), cómo es posible que el principal héroe nacional de Jamaica, con bustos, museos y plazas en su honor en distintas partes del mundo, pudiera ser supremacista racial e imperialista. Otros directamente han preferido ignorarlo como si fuera una ensoñación del pasado que en nada afecta a su turismo cultural por la Isla que dicen adorar, cuando no simplemente saquear. Para unos y otros sería conveniente recordar que si Garvey es considerado Profeta o visionario no sólo se debe a su universalización de la identidad negra de la que se carecía hasta entonces y a su visión del rey negro rendentor, sino por ser el primero en abogar directamente por la emancipación mental y espiritual del negro, más allá de la auto-complacencia en el papel subordinado que las razas dominantes habían instalado entre sus propias gentes. A Bob Marley se le recuerda hoy justamente por ser el altavoz mundial de ese mensaje, más allá incluso que por sus canciones de éxito. Tal vez, esta 2ª parte del texto ayude a comprender mejor el valor de su figura por encima de clichés de corrección política y generacional.

 

MARCUS GARVEY: EL POLÍTICO Y LA TRAICIÓN

Aunque tras el enorme revuelo mediático de la primera Convención de la UNIA en 1920, sus ecos no se habían apagado, en 1921 la ruina de la Black Star Line y la evidencia de que los viajes de pasajeros a África probablemente no llegarían jamás, para Garvey y la UNIA, con un programa político más amplio que ese instrumento concreto, sus efectos no se notaron. La organización continuó en efervescencia, The Negro World siguió saliendo con puntualidad, los donativos de 5 dólares siguieron solicitándose, los cupones de la Black Star Line siguieron vendiéndose en una prueba de que el proyecto no se abandonaba, sino que tan solo se retrasaba, como tantas veces antes le había ocurrido en su acción política y la organización llegó a contar con 6 millones de hombres en 1.922.

Marcus Garvey9

Garvey, elegido Presidente provisional de la nación de la “nueva” África en la exitosa Convención de la UNIA de 1.920, estaba con el agua al cuello un año después. Sus enemigos políticos, blancos y negros, estaban consiguiendo estigmatizar su movimiento con la acusación de que eran hostiles a las demás razas, empezando por los negros descafeinados y elitistas de W.E.B. Du Bois y la integracionista NAACP. No en balde el primero había descrito públicamente su carácter como “dictatorial, dominante, vanidoso ordinario y altamente sospechoso” y la segunda lo tildaba directamente en 1923 como “loco paranoico”. Su antiguo mentor el egipcio Dusé Mohamed Alí decía de él en su propia autobiografía que tenía complejo de Napoleón.

Marcus Garvey2Así que Garvey se afanaba en explicar a quien quisiera oírle que su autoafirmación del “New Negro” que ya no sería más condescendiente con el papel en la sociedad, que otros les habían impuesto, su obsesión con la pureza de las razas y su censura de la mezcla racial no se debía al odio entre razas, sino a la constatación histórica de que la raza negra nada podía esperar de permanecer en países de población mayoritaria blanca, que jamás habían tenido la más mínima intención de proveer sus necesidades en igualdad de condiciones y no estaba dispuesta a cesar en su explotación sobre el negro que tan rentable le resultaba. Tanto es así que en Septiembre de 1924, la UNIA dirigió una petición al Presidente republicano Coolidge en nombre de 4 millones de negros americanos solicitando ayuda y permiso para abandonar América y colonizar Liberia como cabeza de playa del establecimiento de la “nación” africana. Solo desde la separación territorial de las mismas, cada una conservando sus rasgos de identidad, podrían convivir en paz y armonía, aunque avisaba a los negros americanos poderosos de que en la nueva África que él presidía, los clichés aristocráticos del mundo blanco no serían tolerados:

“Será inútil, como se dijo antes, para los negros pretenciosos dejar América y las Indias occidentales para ir a África pensando que tendrán posiciones privilegiadas para imponer sobre la raza esa bastarda aristocracia que ellos han tratado de mantener en este mundo occidental a expensas de las masas. África deberá desarrollar una aristocracia por sí misma, pero deberá estar basada sobre el servicio y lealtad a la raza. Dejemos que todos los negros trabajen para cumplir este fin. Siento que es sólo una cuestión de unos pocos años más antes que nuestro programa sea aceptado, no solamente por unos pocos hombres de estado de América que están interesados en esto ahora, sino por los hombres de los estados más fuertes del mundo, como la única solución para el gran problema de la raza. No hay ninguna otra manera de obviar las amenazas de guerra entre las razas que amenazan asolar a toda la humanidad, lo cual ha sido profetizado por los más grandes pensadores del mundo, no hay ningún método mejor que distribuir a cada raza a su propio hábitat.”

 Un pesimismo racial propio de la época entre pensadores y políticos de todas las latitudes, sobre la confrontación racial final que, en las llanuras africanas, Garvey había anunciado solemnemente en 1919, y que se afirmaba sobre las continuas revueltas raciales y la consiguiente brutalidad policial desde 1917 en St. Louis, Houston, Knoxville, Washington D.C. y Chicago, y que aún se agudizaba más con la propia división interna entre los negros en USA, de los que tanto se quejaba:

“El traidor de las otras razas es generalmente confinado al individuo mediocre o irresponsable, pero, desafortunadamente, los traidores entre la raza Negra son encontrados generalmente entre los hombres altamente situados en la educación y en la sociedad, los compañeros que se llaman a sí mismos líderes.”

 Ante tanto ataque y sabiendo de las envidias que despierta su enorme popularidad, el Black Moses como se le conoce en la prensa de todo el mundo por entonces, multiplica su actividad política y diplomática, y en 1921 y 1922 celebra las siguientes Convenciones de la UNIA que aparecen como una reivindicación de poderío autosuficiente. Forma una guardia de corps militarizada, la Legión Africana, de la que es su Comandante en Jefe y con la que desfila por Harlem en carruajes con su escenografía mitad marina-mitad imperial al estilo “mariscal” de Napoleón Bonaparte y se rodea de grandes cargos para su Gobierno africano virtual, como en la famosa foto de la Convención en la que aparece flanqueado por el Potentado Gabriel M. Johnson de Liberia y el Diputado Supremo de Sierra Leona G.O. Marke.

Marcus Garvey3

Es en esa conferencia donde anuncia la creación de la Universidad Booker T. Washington para promover la educación de los líderes negros de la UNIA. Aunque su caída en 1923, frustrará el intento, como político pertinaz que era no abandonará el ideal y en 1938 entre Canadá y Londres, activará la luego famosa “Escuela de Filosofía Africana” basada en la enseñanza por correo, y presencialmente en Toronto con 11 discípulos iniciales, donde se negaba la formación tradicional blanca, y por el contrario se afrocentraba el pensamiento, sobre objetivos que mucho más tarde, en la Barcelona de 1996, el sudanés Ras Babi tradujo y actualizó como “re-ubicación psicológica determinada por los símbolos, motivos y rituales; compromiso para resituar el lugar de los africanos en cualquier fenómeno social, político, económico o religioso con implicaciones para las cuestiones de sexo, género y clase; defensa de los elementos culturales africanos para que sean históricamente válidos en el contexto del arte, la música y la literatura; reivindicación de la centralidad africana, de la agenda y el compromiso del refinamiento léxico que elimina términos peyorativos sobre los africanos o de otras personas y reivindicación de las fuentes históricas para revisar el texto colectivo del pueblo africano

Pero la semilla de la traición que planeó siempre sobre su figura política no terminó de hundir a Garvey. Desterrado en Diciembre de 1927 a su Jamaica natal vía Panamá, no existen evidencias reales de que Du Bois y la NAACP hicieran algo más que alentar y aprovecharse del clamor americano contra su imagen de radical, pese a las acusaciones garveyitas de que influyeron personalmente en el Presidente Coolidge para tomar la decisión de su deportación. En cambio, su defenestración americana agrietó la vanidad dentro de la UNIA y sus distintas facciones acabaron desmembrándose y aun desvinculadas de la recién refundada UNIA jamaicana, acabaron ahogándola económicamente.

 

Marcus Garvey4Fred E. Toote, el cabecilla de la rama de Nueva York y director financiero de la organización, fue públicamente reprobado en la 6ª Convención anual de la UNIA ya celebrada en Jamaica en 1929, tras el escándalo de la Black Star Line y el fraude postal que condujo a Garvey a su caída.  Distintos enfrentamientos armados se produjeron entre el jefe de la “Tiger Division” de Chicago, William Wellington y el “Garvey Club” de Nueva York. La insumisa y carismática líder de Miami, Adorkor Kofey fue asesinada en un mitin por dos pistoleros a los que sus seguidores relacionaban con la Legión Africana leal a Garvey, uno de ellos linchado por la multitud. El responsable de la división de Cincinnatti (Ohio) William Ware, despechado por unos supuestos préstamos no devueltos, hizo de su vida una cruzada hasta conseguir a mitad de los años 30 el bloqueo postal definitivo en USA de los donativos a la UNIA, que ahogó financieramente sin remisión a la organización jamaicana. Y lo peor, el otrora Gran Potentado de Sierra Leona, G.O. Marke persiguió judicialmente hasta Jamaica a la UNIA reclamando la devolución de sus inversiones en USA, al punto de que en 1929 los tribunales le dieron la razón, y ello amenazó con diezmar la reputación y las finanzas de Garvey en su propia Isla, cuando se ordenó judicialmente subastar todas las propiedades de la UNIA en Kingston y Garvey trató de impedir que nadie pujara por sus bienes, alegando que la subasta era ilegal y una conjura de la justicia colonial corrupta para acabar con su movimiento político.

 

MARCUS GARVEY: JAMAICA Y LOS RASTAFARIS

Una vez en Jamaica, Garvey no pierde el tiempo, tras una gira por Europa y América en 1928 que acaba nuevamente con su deportación desde Canadá. Aunque recibido inicialmente como un héroe nacional, tirón que aprovecha para celebrar a bombo y platillo, nada menos que en el céntrico Edelweiss Park un 1 de agosto de 1.929, la Convención que marcaría el punto y aparte con las delegaciones norteamericanas, tiene que enfrentarse además con otro poder blanco añadido: la administración colonial. Consciente de que entonces debe diversificar su actuación política y acto seguido, funda el primer partido político enteramente negro de la Isla, el PPP (People’s Political Party). Siguiendo su misma estrategia editora de siempre funda además el semanario “Black Man” para combatir al “Daily Gleaner” que representaba los intereses de las clases medias y acomodadas y en 1932 el diario vespertino “The New Jamaican”, traslación local de su ideal del “New Negro” de sus tiempos álgidos de Harlem con la UNIA.

Aunque la Convención de Edelweiss Park había despertado más curiosidad morbosa que aceptación entre la población local, gracias al apoyo de las clases más pobres y parte de los asentamientos de desheredados del campo que ya habían empezado a hacinarse en “Back-o-Wall”, aunque aún no identificados directamente como rastafaris, resulta elegido en la 2ª mitad del año 29 para un cargo en el Consejo Municipal. No llega a ocuparlo. Acaba en la cárcel durante 3 meses acusado de lenguaje inapropiado tras un editorial muy ofensivo contra la justicia jamaicana que había permitido la subasta de parte de los bienes de la UNIA a instancias de G.O. Marke. El cargo electo queda vacante y cuando sale, el Consejo trata de impedir su proclamación, lo que provoca otro incendiario editorial de Garvey en titulado “The Vagabonds again” en el que acusa a sus rivales políticos de trampear con los vagabundos y con sus propios seguidores a cambio de un plato de arroz con frijoles para comprar las elecciones. Le cuesta 6 meses más de cárcel y perder mientras tanto las elecciones legislativas frente a su rival del distrito, el hombre de negocios blanco George Seymour-Seymour en 1930.

Comienza allí a moldearse la leyenda jamaicana a la que tanto se ha cantado en la historia del reggae sobre el “Poor Marcus” traicionado (“dem never loved/never loved/never loved/ Poor Marcus” que decían Mighty Diamonds o Johnny Clarke entre otros muchos, traición personalizada en el siempre cruel imaginario popular en las figuras de su chófer y guardaespaldas Bag-O-Wire y una desconfiada secretaria suya, además extranjera, apodada Mother Muschett.

Las trabas al PPP y los continuos impedimentos a su reconocimiento legal e institucional hacen que Garvey vire en los años 30 sus objetivos y hasta 1935 en que ya sin recursos económicos como organización, emigra a Londres, sus actividades en la Isla se re-direccionen desde el enfrentamiento radical contra la administración colonial de su regreso hacia posiciones más sociales y de mediación en favor de los pobres tratando de mejorar sus condiciones. Aunque la mayoría de los historiadores no le han concedido el mérito que tiene, en 1931 funda la “Edelweiss Amusement Company” consciente de que la configuración del “new jamaican” como “new negro” pasa por desvincular la tradicional habilidad caribeña para la música y el entretenimiento de la influencia de la Iglesia, que hasta entonces moldeaba férreamente todos los aspectos culturales de la población local.

Y esto nos lleva a la relación con los rastafaris, mucho más mitificada de lo que en realidad corresponde. Como es sabido, la profecía del rey negro coronado que Garvey aireó a finales de 1927 tras salir de la prisión de Atlanta, aunque otras voces hablan de que su asociado en la UNIA, James Morris Webb, ya había hecho una profecía muy similar desde Nueva York en 1921, había calado profundamente en el subconsciente jamaicano.

Marcus Garvey5

Y aunque desde muchos puntos de vista y lugares en el mundo, la doctrina de Garvey y sus consignas (“Back to Africa”, “Africa for Africans”, etc.) era seguida desde 1.916 como una religión, sin embargo Garvey siempre fue seglar aunque hablara de Dios y desconfiado de las religiones, a las que consideraba un freno en la urgente emancipación del negro exitoso que preconizaba, lo que le hizo chocar continuamente con “otros” religiosos negros, especialmente en Jamaica.

Uno de los ejemplos más claros fue el de Robert Ahtlyi Rogers, el fundador de la “Afro-Athlican Constructive Gaathly” y autor de la legendaria “Holy Piby”, la biblia negra que articuló la divinidad de Etiopía basándose en la figura de Garvey como uno de los tres profetas, y líder piadoso de su redención para la negritud universal, y que junto al “Royal Parchment Schroll of Black Supremacy” del Reverendo Fitz Balintine Pettersburgh, son considerados como los textos fundacionales del rastafarismo. Sin embargo en 1921 Garvey había ya declarado que no tenía tiempo para enseñar religión, y ello hirió mortalmente a Ahtlyi Rogers, que en la Holy Piby acaba disculpándole, aunque negándole la condición inicial de apóstol del siglo XX en el siguiente salmo: “And it came to pass that the word of the Lord came to Athlyi saying, blame not this man, for I the Lord God, hath sent him to prepare the minds of Ethiopia’s generations, verily he shall straighten up upon the map [of life]”. [The Holy Piby, p. 23]

Otros rastafaris fundacionales se encontraron en un momento u otro con la indiferencia de Garvey, pese a haber crecido bajo la influencia directa de su movimiento panafricanista. Sobre 1930, H. Archivald Dunkley en Port Antonio con su “King of  Kings Ethiopian Mission”, Joseph Hibbert con su iglesia Copta-Etíope y sobre todo Leonard Percival Howell, considerado con justicia “El Primer Rasta” (aunque con permiso de Alexander Beward y su influyente seguidor Robert Hinds), esparcieron por la isla la vinculación del Kebra Negast sobre la leyenda de la tierra de reyes del Rey Salomón y la Reina de Saba con el sueño de una patria irredenta para los africanos que había proclamado el visionario Marcus en los años 20, mientras Garvey chocaba aquellos días contra las autoridades coloniales en su terreno institucional. Sin embargo, la UNIA, que había nacido al calor de la 1ª Guerra Mundial, tenía el inequívoco sello urbano de la incipiente burguesía negra y las clases medias y trabajadoras, mientras que los rastafaris congregaban sobre todo a los aldeanos y el medio rural emigrado a Kingston, así que no resultaban muy atractivos para sus seguidores.

A diferencia de los dos primeros, que se trasladaron rápidamente a Kingston para sus prédicas, Leonard P. Howell que había viajado por el mundo desde USA a África (escribió su recordada “The Promised Key” en Ghana, aunque fue acusada de plagiar la “Holy Piby”), y que aseguraba haber estado presente en la coronación de Ras Tafari Selassie en 1.930, era de Clarendon y al regresar a la isla en 1932 rápidamente comprobó que la emancipación de la esclavitud no solo no había supuesto ningún adelanto, sino que como al terminar la Guerra Civil en América, los jamaicanos habían tenido que emplearse en los mismos puestos que tenían como esclavos pero a su propia suerte. Así que trabajando desde el campo se granjeó rápidamente la mayor popularidad entre los aldeanos y desarraigados que en oleadas recorrían la Isla en la desesperanza de la miseria y la enfermedad, más aún tras el huracán de 1933.

Pero su ideal de auto exclusión del sistema y su enfrentamiento radical con el Rey Jorge V al que negaba lealtad y sustituía junto con sus seguidores por el culto a Selassie, al que divinizaron, incluso antes de refugiarse en el Pináculo de St. Catherine, acabó chocando con la UNIA de Garvey, que repetidamente le desautorizaba desde el semanario “Black Man”, dada que esa auto exclusión de todo sistema, no encajaba en un programa político tan estructurado como el suyo, y más cuando Howell aseguraba que en 1934 Selassie vendría a la Isla a liberar Jamaica.

De hecho, Garvey que había enviado un cable a Selassie desde el “Negro World” en Nueva York para honrar oficialmente su coronación, y que saludó desde las páginas de “Black Man” el advenimiento del Emperador no sólo como símbolo de dignidad y autoafirmación africanista, sino sobre todo, una vez descartada la idea inicial de colonización de Liberia, como esperanza de modernización, refugio y solidaridad para todos los negros del mundo, (algo que no se produjo hasta 1948 con la donación de los famosos 500 acres de Shashamene a través de la Ethiopian World Fedaration), veía a Selassie como un hombre de estado clave en su diseño panafricanista, vista la expectación levantada entre la aristocracia europea por su coronación, y no como una deidad, en la forma en que los rastafaris lo divinizaban.

Tal vez por ello y porque esa concepción de la Biblia que realizaban los rastas encarnando físicamente en la Tierra los papeles de Dios y de Jesucristo, chocaba frontalmente con su propia interpretación del texto sagrado mucho más ortodoxa, la UNIA prohibía a los seguidores de Howell vender retratos de Selassie a las puertas de su Cuarteles Generales en Edelweiss Park y desautorizaba su doctrina con frecuencia desde sus periódicos, aunque se rigiera por el slogan garveyita de “One God, One Aim, One Destiny”.

Pese a que un report del Jamaica Times de 1934 informa que en la Convención de la UNIA de aquel año, Garvey habló de los rastas con “contención”, la propia figura de Haile Selassie no mereció tampoco mucho más que la indolencia de Garvey, cuando no su desaprobación.

Aunque el propio Garvey teatralizó en el Kingston de 1930 la coronación del “Ras” en una obra de 3 actos con iconografía imperial, “The Coronation of an African King”, que reproducía la estética “napoleónica” de sus Congresos de 1921 y 1922 en Nueva York, y  uno de los periódicos garveyitas “The Plain Talk” estaba dirigido por el representante personal de Selassie en EE.UU., el Dr. Malaku Bayern, que fue el encargado de fundar la “Ethiopian World Federation” y que incluyó entre sus fundadores en la delegación jamaicana a Archibald Dunkley y Joseph Hibbert; especialmente a partir de la invasión italiana de fines de 1934 y la huida a Londres de Makonnen, y hasta 1.937-38, Garvey no paró de arremeter contra el Ras cobarde que había abandonado a su pueblo a merced del diablo blanco invasor profanando a la madre África primigenia, mientras actuaba solo al servicio de sus amigos europeos. Sin duda su continua crítica del papel de Selassie acabó diezmando el seguimiento en otros tiempos incondicional del que Garvey disponía en la Isla.

En 1937, en un artículo significativamente titulado “The Cold Truth” afirmaba que “con todas sus religiones y su filosofía, el más potente factor de la civilización mundial es su materialismo austero, a través del que las razas y los individuos se ven a sí mismos entronizados, garantizados y protegidos por la fuerza de sus propios logros en política, industria, comercio, educación y en general en el campo de la economía”.

Marcus Garvey6

Pero lo pretendiera o no, gran parte de la compleja cosmovisión panafricanista de Garvey quedó indeleble en el subconsciente jamaicano hasta hoy y en particular en casi todos los movimientos rastafaris de la época, incluso tras su muerte en 1940.

A finales de esos mismos 40, los 5 auto-proclamados líderes de la Youth Black Faith, con Brother Taf y Wato a la cabeza, desde Trenchtown donde varios de ellos vivían, renovaron la tradición rastafari del campo entre los asentamientos urbanos de Kingston, desde Back-O-Wall a Ackee Walk, y son sobre todo recordados por haber introducido el rito nazareno de Sansón que dio lugar al nacimiento de los dreadlocks y las barbas, la yerba sagrada como uso ceremonial y popularizar el rito del “nyabinghi” para la meditación comunitaria. Pero en realidad, conforme los campamentos iban creciendo, la Congregación se empezó a organizar reproduciendo los esquemas de autogobierno de Garvey en la UNIA con sus “warriors” o “bonogee” y distintos ministros, hasta su escisión entre la Casa de los Dreadlocks (más agresivos) y la Casa de los Combsomes (que dejó de existir con el tiempo).

Más sofisticados y con un mayor sentido de comuna cerrada y espiritual, seguidores ortodoxos del Profeta Melquisedech, los Bobo Dread del Prince Emmanuel (luego King con su esposa Queen Rachel) formaron una congregación patriarcal separada de los dreadlocks originales hasta 1968 en Ackee Walk, antes de instalarse definitivamente en Bull Bay donde todavía residen, que adoptó inmediatamente a Garvey en su Holy Trinity, inmortalizando definitivamente al Black Moses en el rastafarismo, donde Selassie es el rey, Emmanuel el predicador y Garvey el profeta. El recogimiento que simboliza el turbante sobre los dreadlocks, que tan de moda volvió a ponerse en los 90 con la llegada del “conscious reggae” y aun hoy día en medio mundo, refleja el apartamiento místico y espiritual de Babylon, a diferencia de Garvey que lo combatía con sus mismas herramientas, y justifica porqué los verdaderos Bobo se refieren a la música reggae como maléfica o muerte, pues forma parte del mismo sistema blanco imperante en Kingston y en el resto de la sociedad jamaicana de la que se alejan, ya que la música, más allá de las letras, promueve un mensaje físico y pecaminoso opuesto a la espiritualidad.

Finalmente ya en los 60 Mortimo Planno, otro vecino de Trenchtown, emparentó las tradiciones rastas, amharicas y garveyitas con la generación de Bob Marley y Burning Spear y lo que conocemos como “reggae music”. Esta es probablemente la primera grabación en vídeo de un ritual rastafari en la historia, registrada en 1969 en “The Dungle”, donde se conservaba la sede de la Ethiopian World Federation en Jamaica


 

MARCUS GARVEY: INFLUENCIAS EN EL NACIONALISMO NEGRO

 Contrariamente a lo que Du Bois y la NAACP esperaban con la deportación de EE.UU. de Marcus Garvey, el garveyismo no solo no desapareció sino que se convirtió en la más formidable inspiración para la resistencia africanista a los dos lados del Atlántico enterrando completamente las tesis elitistas e integracionistas entre el siguiente nacionalismo negro.

En 1.933, una oscura escisión de la milenarista “Iglesia Americo-Musulmana de la Ciencia” a cargo de un seguidor garveyita llamado Elijah Poole dio lugar a la génesis de la todavía hoy influyente “Nación del Islam”. Desde el púlpito, y rebautizado como Elijah Mohammed recogió las tesis más radicales de Garvey sobre la supremacía negra por medio de la religión y la cosmovisión de la esencia degenerada de la raza blanca a los que Al-lah (Alá), que era Negro, habría concedido 6.000 años de dominio universal para poner a prueba a sus hijos negros, que eran el verdadero pueblo elegido, y cuando ese cautiverio babilónico agonizara, lo que estaba cerca de suceder, emergería una nación de hombres negros divinos, que tiene más que ver con las regias ensoñaciones de Du Bois que con el practicismo de hombre de Estado que tenía Garvey, quien seguramente hubiera rehusado su influencia en esa derivación religiosa, de haber estado vivo, cuando los seguidores de “la Nación del Islam” empezaron a crecer en la década de los 50 y 60, y que por el contrario hubiera estado más cerca del sucesor del líder fundador, Louis Farrakhan, quien llevó a su máximo exponente la extrapolación de la Legión Africana de Garvey, que Elijah Mohammed había transmutado en “El Fruto del Islam” y el rechazo absoluto a la colaboración con las instituciones del hombre blanco y la adopción del afrocentrismo como identidad irrenunciable.

En 1948, un joven delincuente de poca monta conocido como Malcolm Little entró en contacto en la cárcel con algunos dirigentes de la “Nación del Islam” y a resultas de su influencia cambió su nombre por el de Malcolm X, adoptando el apellido X para “simbolizar la falta de identidad como hombre negro en la América blanca” convirtiéndose en el verdadero líder de las masas radicales negras durante los años 50 y 60 en USA. Aunque a lo largo de toda su vida conservó influencias de Garvey (“by all means neccessary”) y Du Bois (“solo hay una alma africana negra, que el hombre blanco trata por todos los medios de destruir, tal y como había destruido todo rasgo de la grandeza africana original”), ni él ni la “Nación del Islam” con la que como es sabido acabó rompiendo, costándole la vida probablemente, se plantearon abiertamente la vuelta a África ni la refundación allí del nuevo hombre negro, limitándose más a la abierta reivindicación de la identidad africana en su hábitat hostil.

Sin embargo la influencia garveyita de Malcolm X dio paso a las organizaciones militantes más radicales del nacionalismo negro de los años 60 y 70: los Black Panthers y el Colectivo MOVE.

 Los “panthers” que reprodujeron muchos de los esquemas de organización política de la UNIA (las delegaciones, los Ministros) trasladaron a la generación “hip-hop” la resistencia africanista y la identidad afro más ortodoxa de Garvey en los guetos negros.Como Garvey sufrieron expresamente los programas de operaciones encubiertas del FBI de Hoover, conocidos con el nombre de “The Plan” (distribución de heroína en los guetos, máxima violencia policial para provocar respuestas armadas, juicios amañados, etc.) a través del Programa COINTELPRO que sigue vigente desde la misma fundación del FBI en 1918, aunque su denominación oficial solo se extendió de 1956 a 1.971.

Del mismo modo, el colectivo MOVE fundado a principos de los años 70 por un misterioso ex combatiente de Corea, conocido como John Africa (de nombre real Vincent Leaphart) y su comuna del 309 de la calle 33 North de West Philadelphia, aunque representa en cambio una deriva anarquista más emparentada con el Pináculo de Leonard P. Howell, basada en principios ecologistas para la abolición de la esclavitud de toda forma de vida –no solo la de las personas- y mostrar al mundo la aberración del sistema de gobierno corrupto que nos oprime para conseguir su liberación, pues al igual que el líder rasta utilizaban los dreadlocks y la negación de legitimidad del sistema judicial blanco, como resistencia pacífica de su autodeterminación, y del mismo modo unos y otros sufrieron del arrasamiento y  la brutalidad policial, que en el caso del colectivo MOVE llegó al extremo de continuos asesinatos encubiertos de mujeres y niños, asedio y bloqueo alimentario de su sede para matarlos de hambre y el uso indiscriminado de explosivos y fuerza militar hasta su encarcelamiento y exterminio final en 1978 y 1985, ante la indiferencia cuando no el encubrimiento directo de la sociedad americana más reciente, arrastrando en su camino incluso a los testigos más incómodos como el periodista comprometido Mumia Abu-Jamal o generando derivaciones desesperadas como el tristemente famoso Unabomber.

Una iniquidad tan lacerante que confirmaría décadas después aquel aserto de Garvey sobre que nada podía esperar el hombre negro de una sociedad mayoritariamente blanca que nunca renunciaría a su explotación, una vez descubierto que le era más rentable que el exterminio, al que tampoco tiene remilgos en acudir cuando los más militantes evidencian la brutalidad del sistema corrupto, colocándose al margen –añado yo-. Su historia ha sido recientemente recogida en la película “Let the Fire Burn” no estrenada fuera de EE.UU.

Marcus Garvey7

 También al otro lado del Atlántico, la influencia de Garvey siguió visible a lo largo de todo el proceso de descolonización africano que seguiría a su muerte. Un eco que Du Bois nunca tuvo pese a que al final de su vida acabó siendo asesor del líder independentista de Ghana Kwane Krumah, que paradójicamente se declaraba especialmente influido por el “African Fundamentalism” de Marcus Garvey. Otros líderes africanos que reconocieron su influencia directa en su acción política, fueron Kenneth Kuanda de Zambia, Harry Thuku en Kenia y el mismísimo Nelson Mandela cuya similitud sindical para fundar la poderosa ANC en Sudáfrica no admite discusión. De hecho entre las conclusiones de la reunión de 1.925 del Congreso Nacional Africano había una que exigía la inmediata puesta en libertad de Marcus Garvey.

Finalmente en América Latina, la influencia de Garvey ha permanecido siempre en el Caribe, especialmente en Panamá y Costa Rica, donde la escritora mexicana Yazmín Ross ha perpetuado su legado gracias a sus novelas históricas “El Barco Prometido” (sobre el primer viaje a Puerto Limón del Yarmouth, el primer barco algodonero de la Black Star Line, y de la que se ha llegado a realizar un documental en castellano) y “La Flota Negra” editado por Alfaguara en el año 2000.

En Noviembre de 2011, con ocasión de las entrevistas previas al rodaje del documental de Nice Time “Songs of Redemption” tuve la oportunidad de visitar con Zenny Riley la delegación garveyita de Portmore. Un pequeño despacho con dos banderas y columnas de libros, revistas, recortes de prensa y pilas de documentos amontonados por todas partes. Mis interlocutores mostraban exactamente la misma dicotomía del legado de Marcus. Por un lado, el más alto representante conocido por “Moses”, era claramente un político civil que había residido 8 años en EE.UU. y que reconocía abiertamente la incapacidad actual de los rastas y los propios garveyitas para unirse y cambiar el orden de cosas de la sociedad jamaicana, argumentando la misma ignorancia y manipulación de su pueblo de la que Garvey solía quejarse amargamente cuando se marchó a Londres en 1935. “Poor Marcus”. Solo 15 días después de hablar conmigo, el Moses que yo había conocido moría en extrañas circunstancias en la capital británica.

De otro lado, un rasta con turbante negro conocido como Ras Coven se mostraba especialmente interesado en enseñarme una pila de recortes de prensa donde aparecía encabezando manifestaciones garveyitas reivindicando el fin de la persecución policial contra el consumo de marihuana o conmemorando a Selassie. Coven había estado encerrado en la GP y había presenciado de primera mano los motines de 1.999 y 2.004. Se mostraba totalmente en contra de los programas de rehabilitación como los que se reflejan finalmente en el documental, considerándolos colaboracionistas con Babylon. Dos caras aparentemente contradictorias de una misma moneda.

Jeremías, Marcus, Garvey: sindicalista, periodista, filósofo, político, educador, poeta, visionario, profeta. Todos esos dones en una misma persona. No hay por qué elegir uno y excluir otro. Compartas o no su cosmovisión, por todas esas muchas razones debe ser considerado no solo un titán de la Negritud sino de la Humanidad. Porque muchos fueron los llamados, pero pocos los elegidos.

 

TOP 10 RASTA TRIBUTE CLASSIC TUNES

Y como esto es un blog genérico de reggae y cultura jamaicana, no me resisto a concluir esta extensa revisitación a su estela, sin su correspondiente banda sonora. Aunque en 2011 el simpático Fred Locks editó en vídeo un Top Ten sobre Garvey, y coincido con su lista en muchos números inmortales de la historia del reggae, he preferido priorizar la temática de las canciones y sus letras, antes que su éxito puramente musical. Espero que os sirva de guía. Recuerden: “Jeremiah is di prophet. Mosiah Garvey is his name”.

 

CARLOS MONTY. NOV’ 2013

 

TOP 10 MARCUS GARVEY RASTA TRIBUTE:

Marcus Garvey8 1.-    The Rastafari Elders…400 Years

2.-    Burning Spear…Marcus Garvey

3.-   Johnny Clarke…Poor Marcus (King Tubby Mix)

4.-    Carlene Davis/Fred Locks… Black Star Liner

5.-    The Mighty Diamonds… Right Time

6.-    Steel Pulse… Rally Round

7.-    Peter Tosh…African

8.-    Michael Rose…Marcus Garvey

9.-    Carl Malcolm & Rankin Trevor…Repatriation

10.- Capleton…Don’t dis di Trinity

 

Fuentes:

–           Marcus Garvey & UNIA Papers Project: http://www.international.ucla.edu/africa/mgpp/

–            La idea de decadencia en la Historia Occidental – Arthur Herman (Ed. Andrés Bello)

–            Filosofía y Opiniones de Marcus Garvey – Amy Jacques Garvey: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/b/bf/Filosofia_y_opiniones_Profeta_Marcus_Mosiah_Garvey.pdf

–            The Political Activities of Marcus Garvey in Jamaica – Amy Jacques Garvey (Jamaica Journal): http://ufdc.ufl.edu/UF00090030/00017/4x?vo=3

–            Marcus Garvey and the Early Rastafarians – Rupert Lewis:

http://www.druglibrary.org/olsen/rastafari/garvey/rupert.html

–            Natty Dreadlocks – Rebecca Eschert:

http://debate.uvm.edu/dreadlibrary/eschert.html

–            Free The MOVE 9: http://onamove.com/

–            Ras Babi y la FOJA: http://foja-jovenesnegros.blogspot.com.es/2013/06/ras-babi-y-escuela-de-la-filosofia.htm

 

 

 

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Capítulo 24: Marcus Garvey prophecy say. 1ª Parte

Posted on 4 Noviembre 2013 in General by lupo

Tod@s en la comunidad reggae conocen o deberían conocer la figura del Black Moses, el gran revolucionario panafricanista jamaicano que predicó que algún día un Rey Negro sería coronado para redimir a los pueblos africanos sobre la tierra, dando nacimiento a la leyenda rastafari de la Santísima Trinidad: Emmanuel-Selassie-Garvey, donde Emmanuel es su Dios negro, Selassie su Jesucrito en la Tierra y Garvey su profeta. Coincidiendo con el 25 Aniversario de la FOJA (Federación de Organizaciones Juveniles Africanas) de inspiración garveyita y cimarrona que se celebra los próximos 16 y 17 de Noviembre en Madrid, con un gran encuentro llamado Conferencia de la Juventud Afroeuropea, en la que se rendirá especial tributo al centenario de la visita de Marcus Garvey a España en 1913, ha llegado el momento de revisitar la figura del gran “Starliner” y de paso desmontar algunos tópicos y mentiras sobre su colosal figura. Así que, si lo desean, suban a bordo, Back-to-Africa!.

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NOTA DEL AUTOR.- Debido a la extensión del reportaje y la importancia del personaje he decidido editarlo en dos partes, que se publicarán con una separación de solo 15 días, pero anticipando el sumario de ambas para mantener la coherencia entre las mismas. Seguramente en la primera parte no encontréis tanto reggae y tanta Jamaica como en la segunda, pero sin estos apuntes, resulta imposible comprender su trascendencia todavía hoy.

SUMARIO PARTE 1:

MARCUS GARVEY: SINDICALISTA Y HOMBRE DE ACCIÓN

MARCUS GARVEY: EL FILÓSOFO NACIONALISTA Y EL FASCISMO

MARCUS GARVEY: EL BUSINESS MAN Y LA BLACK STAR LINE

SUMARIO PARTE 2:

MARCUS GARVEY: EL POLÍTICO Y LA TRAICIÓN

MARCUS GARVEY: JAMAICA Y LOS RASTAFARIS

MARCUS GARVEY: INFLUENCIAS EN EL NACIONALISMO NEGRO

TOP 10 RASTA TRIBUTE CLASSIC TUNES

1ª PARTE

MARCUS GARVEY: SINDICALISTA Y HOMBRE DE ACCIÓN

“Muchos son los llamados, pero pocos los elegidos”, reza la Biblia. Marcus Mosiah Garvey era sin duda uno de los elegidos desde su misma concepción. Nacido el 17 de Agosto de 1887 en la zona tradicional cimarrona del condado de St. Ann’s Bay (igual que Bob Marley casi 60 años después), aunque su madre, Sarah Jane Richards, beata baptista acabó imponiéndole el nombre bíblico (también conocido como el “Rey Benjamín”), su padre, descendiente cimarrón optaba por “Marcus Aurelius” en referencia a la figura del libertador romano, consciente de que “el Universo necesitaba de ellos”, según sus propias palabras. Tanto es así, que el Marcus Garvey ya adulto se presentaba así mismo en público en numerosas ocasiones como “Marco Aurelio”. Tal vez esa impronta de nacimiento ya presagiaba que, quien llegaría a convertirse en el gran Moisés negro que la historia nos ha legado, estaba reservado a una persona de acción y pensamiento, no solo a un mero estudioso acomodado negro de los que tanto abundaban a finales del Siglo XIX, sobre todo en USA tras la abolición de la esclavitud.

Garvey enseguida destaca en los estudios, especialmente en matemáticas, geografía e historia y oratoria, pero como negro de la plantación enseguida descubrirá sus límites bajo el yugo colonial en el que los jóvenes blancos estaban destinados a tareas de gobierno mientras los jóvenes negros estaban destinados exclusivamente a convertirse en peones y jornaleros. Con 14, su vecina y mejor amiga desde pequeño es enviada por sus padres blancos a Escocia con la prohibición de volver a ver o relacionarse con el joven Marcus, por la única razón de ser “negro”. Ahí toma consciencia de la realidad brutal del racismo y la segregación. Se dice que afirmó, muy religioso y solemne como era entonces: “God created all people equal, and to deny this was to insult God Almighty.”

“Garvey dejó la escuela en 1903. El final de su educación fue por la misma causa por la que los demás niños de Jamaica no podían obtener un continuado periodo escolar. La educación colonial era limitada. No se podían separar muy lejos de las habilidades de la plantación y de la mentalidad de la plantación. En la escuela a los estudiantes se les enseñaba a aceptar el gobierno británico y a amarlo. Había fotografías de los soberanos británicos en todas las escuelas, los niños cantaban el himno nacional y canciones británicas, y se les enseñaba a reverenciar al Gobernador de la Isla que representaba la corona británica.”

“Así que a través de la educación formal, los niños lograban saber más de Gran Bretaña que del Caribe o África. En este contexto socio-político, muchos negros consideraban la educación como una promoción social, con la posibilidad de un pequeño trabajo como clérigo en la administración colonial, enseñando, o una carrera como ministro religioso. Así y todo, en cualquier profesión que tuviese, la educación colonial era dirigida para inculcar subyugación. Un collar blanco que mantenía con temor y sumisión a los trabajadores de la plantación y a los de media jornada. El sistema colonial produjo un daño económico, político, social, cultural y psicológico en la gente colonizada, una alienación moral incalculable” (“Rastafari Speaks” Magazine 1997).

Fuera de la escuela, el joven Garvey se vuelve desconfiado frente a la escuela, la religión y las instituciones coloniales, así que se refugia en la imprenta de su abuelo Mr. Alfred Burrows donde aprende el negocio de impresor y sobre todo descubre su devoción por los libros, como vía de formación autodidacta y libre. 2 años después, al cumplir 18 emigra a Kingston en busca de un futuro mejor, y siempre en el gremio de impresores, con solo 20 años en 1.908 participa activamente en la gran huelga del sector, que acaba perdiendo. Como resultado, no solo pierde su empleo si no que es incluido en las listas negras del sector privado. Sorprendentemente consigue empleo en una imprenta del Gobierno, lo que le lleva al National Club de Jamaica en 1910, desde el que participa y coge experiencia en la impresión de periódicos y pasquines para la elección de otros candidatos políticos. Incluso edita un panfleto propio llamado “The Struggling Mass” lleno de autoafirmación racial.

Antes de marcharse a su célebre gira por Centro y Suramérica, el joven Garvey ha aprendido por tanto dos herramientas esenciales para su desarrollo posterior, que le diferencian de todos los nacionalistas negros de la época: el arte de imprimir y editar como instrumento de agitación y que ninguna lucha puede hacerse sin la participación de las masas, puesto que la nueva sociedad industrial que va emergiendo a pasos agigantados conforme los prodigios técnicos avanzan a primeros de siglo XX, se rige por los grandes movimientos de masas.

Su técnica de agitación de masas se desarrolla y perfecciona, conforme entre 1.910 y 1.912 viaja por Costa-Rica donde participa en las revueltas de los trabajadores portuarios contra la ominosa “United Fruit Company” en Puerto Limón, Panamá, Honduras, Nicaragua, Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú y Chile. Es en ese periplo, enrolándose en periódicos locales como La Nación o La Prensa, o de controlador de tiempos de los porteadores y los trabajadores agrícolas, donde tras constatar que las misérrimas condiciones de vida en semi-esclavitud de los trabajadores negros eran similares en todas partes siempre al servicio de las grandes corporaciones blancas, que la “Plantación” como símbolo de opresión permanente, es igual en todas partes, donde sienta las bases de algunos de sus eslóganes políticos de mayor aceptación: “Africa para los Africanos” y “Unidad Negra Universal”.

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LIBERTY HALL O BLACK STARLINER HALL EN PTO. LIMÓN (COSTA RICA)

 

Pero en 1.912 viaja a Londres, donde conoce al magnate egipcio de los negocios Dusé Mohamed Alí (ya sabéis pues, de dónde saca Cassius Clay su sobrenombre musulmán décadas más tarde). Y su influencia le aporta una perspectiva mundial a la hégira de su cruzada personal, y además le provee de otra de sus principales herramientas para conseguirla: la necesidad de contar con una clase empresarial propia y fuerte, enteramente negra, que garantice la independencia en el comercio del hombre negro, frente al dominio colonial blanco. Alí, nacido en Alejandría hijo de madre sudanesa y un oficial del ejército independentista egipcio muerto en combate contra los ingleses, había estudiado en Londres desde pequeño y luego convertido primero en actor y después en periodista en USA, giró por el mundo sin descanso, de forma que conocía por igual los entresijos del mundo capitalista y propagandista que estaba surgiendo, como la opresión y la dominación que los pueblos negros y orientales sufrían desde Latino-América a la India.

Tanto, que en 1.911 respondió públicamente al mismísimo Theodore Roosvelt quien encorajinaba a los ingleses para acabar por la fuerza de las armas con la continua sublevación egipcia. Como resultado de aquellos discursos, su libro “Land of the Pharoahs” alcanzó una controversia tal que fue invitado al Primer Congreso Universal de las Razas organizado en Londres aquel mismo año, donde conocerá a la entonces mega-estrella negra americana W.E.B. Du Bois y a John Eldred Taylor (activista de Sierra Leona que llegó a ser el representante internacional de la SPAO –Sociedad de los Pueblos originarios de Africa- asesinado en Nigeria en 1924).

Dusé Mohamed Alí

DUSÉ MOHAMED ALÍ

Cuando Garvey lo conoce en 1912, Alí y Taylor han fundado “The African Times and Orient Review (AT&OR)”, una revista con enfoque panafricanista y pan-orientalista que abarca el planeta entero, exhortando a la lucha común de negros, marrones y amarillos contra la dominación blanca y que en breve será prohibida por las autoridades británicas en Africa y en la India bajo la acusación de sedición. Pero Garvey comprende entonces no solo de la necesaria proyección universal de cualquier lucha racial, sino además de la necesidad de crear consorcios empresariales sólidos con que mantener sus iniciativas populistas, al estilo de que como, para financiar “AT&OR”, Alí y Taylor habían hecho con HE Casely Hayford, prominente empresario y periodista de Sierra Leona y seguidor del norteamericano Edward Wylmot Blyden, por entonces el más influyente africanista americano en West Africa.

Además en Londres, la por entonces célebre novela “Up from Slavery” del mago del Tuskegee Institute, Booker T. Washington, le hace girar su atención hacia las condiciones de los negros norteamericanos, donde por millones se hacinan los ex esclavos sin dirección una vez liberados, en la más evidente constatación de que la gran diáspora africana durante 400 años no había concluido con la prometida liberación, sino con más sometimiento y degradación. Eso le lleva a preguntarse furioso: “¿Dónde está el Gobierno del pueblo negro?. La identidad negra debe ser expresada a través de un Gobierno Negro, con Naciones Negras e Instituciones del Poder Negro”. La génesis de un imperialismo negro existencial que dominará su angustia vital y le granjerá no pocos enemigos tanto entre el sistema colonial blanco como entre los propios nacionalistas negros, sobre todo americanos.

                                              HE CASELY HAYFORD

HE CASELY HAYFORD

 

EDWARD WYLMOT BLYDEN

EDWARD WYLMOT BLYDEN

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MARCUS GARVEY: EL FILÓSOFO NACIONALISTA Y EL FASCISMO

De vuelta en Kingston en 1914, Garvey no tiene tiempo que perder. En Julio funda en su propia casa del downtown de West Kingston con otros 14 miembros, la legendaria U.N.I.A. (Universal Negro Improvement Association) con su slogan fundacional “One God, One Aim, One Destiny”, que ya airea la proyección universalista de Garvey, y sus estatutos proclaman sus objetivos: la confraternidad de la raza negra, la emancipación de África de la dominación colonial,  el reconocimiento de Africa como nación negra y potencia mundial, hogar seguro para todos los negros del mundo, y como auténtica nación, con representantes diplomáticos por todo el mundo; además de reclamar instituciones educativas negras que promuevan la cultura negra y la promoción de la raza negra por doquier.

Pero en busca de apoyos, sobre todo financieros, tal y como había aprendido en Londres, pide carta de invitación a Booker T. Washington, quien aunque le responde favorablemente y se brinda a darle acogida, ha muerto cuando Garvey llega por fin a NYC en 1916.

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BOOKER T WASHINGTON

Muerto Washington, lo que Garvey encuentra a su llegada a Harlem, entre el nacionalismo negro americano, no es más que hostilidad. Durante la 2ª mitad del Siglo XIX tras el fin de la esclavitud, el recién nacido nacionalismo negro USA se había movido entre el ensueño del “Back To Africa” de los liberales nepotistas Alexander Crummel y su club de refinados seguidores (el arzobispo negro Henry Turner, Martin Delany y el propio Edward W. Blyden), que confiaban en que el desarrollo de la “civilización” elevaría a las masas africanas de su atraso, pero para ello debían aplicarse los mismos valores en mundos separados, y el patriotismo integracionista de Booker T. Washington que propugnaba el mismo progreso material-capitalista como fuente de realización de las masas negras, pero sin necesidad de segregación, es decir dentro de una misma nación.

Naturalmente, esa mentalidad hacía desaparecer de la identidad negra lo que los filósofos alemanes (de enorme influencia intelectual en todo el mundo a finales del siglo XIX, incluidos Nietzsche y Karl Marx), habían identificado como “volk” (en inglés “folk”), es decir el espíritu colectivo de un pueblo, que se transmite mediante su acervo cultural como seña de identidad colectiva.

En oposición a esta élite negra que para 1.916 ya había caído en el olvido de un tiempo pasado, William E.B. Du Bois, de la burguesía negra del norte y nacido libre, académico de Harvard, muy influido por las escuelas alemanas de pensamiento, sobre todo los “Socialistas de Sofá” (Schmoller y Wagner, fundadores del pensamiento social-demócrata) y la Escuela de Leipzig, separa al pueblo negro de la civilization materialista, para apostar por la kultur africana, que distanciara a la raza negra de la civilización blanca, focalizando su propia esencia colectiva en la volkgeist (o acervo cultural de un pueblo) que él llama Negro Spiritual o Soul, convencido de la imposibilidad de fundar una patria negra en una Africa dominada por los colonialistas blancos y bajo sus reglas de progreso mercantilista.

Esta centralización del enfoque en la cuestión esencial de la raza sobre la que pivota todo su pensamiento, entronca con Garvey. En “El Alma de la Gente Negra” (1903) y “The Negro” (1915) su concepto de supremacía racial negra intrínseca a las propias cualidades de la raza, entendidas como algo dinámico y evolutivo, lo convierte en un “neo-gobiniano” ario pero al revés. Du Bois también hace propios conceptos como la “acumulación originaria o primitiva” de Marx aplicada a la esclavitud y la identificación del imperialismo capitalista como santo y seña de la civilización blanca de la que convenía por tanto separarse para combatirla, que están presentes en Garvey, pero que le lleva a priorizar la pureza racial antes que combatir la segregación, y con ello a coincidir con posturas eugenistas cercanas a las tesis nazis, hasta quedarse aislado y romper lazos con la NAACP en 1934.

W.E.B. DU BOIS

W.E.B. DU BOIS

 

La NAACP (National Association for the Advancement of Colored People) que había sido fundada en 1906 por el propio Du Bois formando parte del llamado “Niagara Movement” con otros 32 afroamericanos de elevada posición cultural y social, fue la primera y más extensa organización de derechos civiles en EE.UU. y aunque pronto integró a blancos y judíos, en una proclamación definitiva de su tendencia integracionista, fue el germen de lo que luego se bautizó como “The Call”, la llamada a la “eliminación de todas las barreras a la igualdad política, educativa, social y económica”.

Así que muerto Booker T. Washington y con Du Bois como protagonista hegemónico de la vanguardia intelectual negra americana, al frente incluso del llamado “Harlem Reinassance” fundado en 1915 y de inclinación marxista junto a escritores como Langston Hughes, Claude McKay y Countee Cullen, cuando Garvey llega a Harlem con su aspecto de paleto caribeño, sus estrategias de sindicalista bananero y su mercadeo de panfleto y megáfono al estilo aprendido en Hyde Park Corner de Londres, lo primero que recibe es el desprecio de sus refinados correligionarios de izquierdas, empezando por su aspecto tosco y gordo, totalmente alejado de las ensoñaciones elegíacas de Du Bois sobre el ideal regio y cuasi divino de la raza africana.

Pero aunque sindicalista, Garvey no toma como referente el marxismo ni está influido por los pensadores alemanes y la revolución bolchevique, ni por las conjeturas intelectuales y universitarias. Su realidad es global en cuanto parte de la liberación del pueblo negro de su opresión universal, pero no lo enfoca para cuestionar el capitalismo imperialista como volk de la civilización blanca, sino que utiliza sus armas en beneficio de su propia lucha. Y su lucha está centralizada en el conflicto entre razas y el adoctrinamiento de las masas negras, y desde luego no cabe en América. Y a fe que tiene éxito en conectar con las clases obreras negras en USA, que desde que funda la rama neoyorquina de la UNIA en Harlem en 1916 en solo 1 año de gira por la Unión ya ha conseguido delegaciones en al menos 38 Estados. Por eso, Du Bois y su élite se convertirán desde entonces en su enemigo más pertinaz.

“Algunos de nosotros creen que esta raza esclava de nosotros vivirá en Estados Unidos de América y en el futuro de nuevo nos convertiremos en los fabricantes de la ley para la raza blanca (nuestros esclavistas sesenta años atrás.) Nada de este tipo ha pasado en toda la historia de la humanidad. No hay ninguna instancia donde la raza esclava viviendo en la misma tierra (dentro de los mismos límites que la raza que los esclavizó y siendo en número menor que la raza de los esclavistas) haya todavía gobernado y mandado a los esclavistas. Esto nunca ha pasado en la historia, y nunca será en el futuro.

El espíritu escondido de América ha determinado que esto nunca será, sin preocuparse de nuestras esperanzas y promesas. Pero la historia tiene partes donde una raza de esclavos a través de la evolución, a través del progreso, se ha elevado a hacia las alturas donde ellos gobiernan y dominan aquellos quienes una vez los esclavizaron; pero esa raza de esclavos siempre tiene que dirigirse hacia otras regiones (normalmente la tierra nativa) y allí, apartados de aquellos que una vez los esclavizaron, desarrollan un poder por sí mismo, una fuerza por sí mismo, y en máximo desarrollo de esa fuerza, y de ese poder, ellos, como otros, han hecho conquistas, y las conquistas algunas veces les permite esclavizar aquellos que una vez los esclavizaron.

Por eso estimular la idea de que algún día los Negros se elevarán hacia lo más alto en la administración de este gobierno blanco, es solo estimular una esperanza vana.
La única cosa sabia para nosotros hacer, como Negros ambiciosos, es organizar el mundo más allá, y construir para la raza una poderosa nación para nosotros mismos en África. Y esta raza de nosotros que no puede tener reconocimiento y respeto en la tierra donde una vez fuimos esclavizados; usando nuestras habilidades, poder y genio, puede desarrollar para nosotros en otra tierra y en otra región una nación propia, y ser capaz de mandar de regreso desde esa nación – esa nación nativa- hacia la tierra donde una vez fuimos esclavos, representativos de nuestra raza, que puede tener el mayor respeto como cualquier embajador de otra región del mundo”
(Garvey Speech. “Rastafari Speaks” Magazine. 1997)

 

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GARVEY EN LA REDACCION DE “THE NEGRO WORLD”

Aunque Garvey escribe su obra de cabecera “African Fundamantalism” en la cárcel de Atlanta entre 1925 y 1927, y su filosofía ha sido encapsulada a través de sus muchos discursos públicos y editoriales, especialmente en su publicación insignia “The Negro World”, un magazine semanal en color fundado en Harlem en 1.917, del que llegaron a imprimirse 65.000 unidades en su época de esplendor, algunos de ellos recogidos después en el muy divulgado (incluso en castellano) “Filosofía y Opiniones de Marcus Garvey” por su 2ª esposa Amy-Jacques Garvey (fallecida en 1.973); su planteamiento excluyente entre las razas le llevó a posiciones extremadamente polémicas que lo estigmatizaron definitivamente como radical peligroso.

El razonamiento principal en el conflicto interracial era que si el siglo XX iba a estar presidido por la lucha entre naciones (la 1ª Guerra Mundial acababa de producirse y las tensiones fronterizas entre pueblos se sucedían por todos los confines), la raza negra también debía volverse imperial apropiándose de los medios de producción por medio de sus propios empresarios, para poder competir con las razas e imperios más fuertes. Si la óptica capitalista blanca era que la explotación económica es más barata y eficiente que el exterminio, adoctrinando a los negros para que se creyeran inservibles para tareas más elevadas que las manuales al servicio de la industria blanca, la forma de combatirlo era la pureza racial, el adoctrinamiento de masas y la separación entre razas en igualdad de condiciones.

Ello le lleva a empatizar con la figura de Mussolini hasta la invasión de Etiopía en Diciembre de 1934 en cuanto a su adoctrinamiento  de masas, e incluso con la posición de Hitler frente a los judíos en los que encarnaba la maldad del mundo capitalista-mercantilista imperante, hasta el punto de reunirse con el Gran Dragón del KKK en Junio de 1922 y otros supremacistas blancos desde entonces, ante el escándalo del integracionismo del NAACP y el Harlem Reinassance.

¿Quiere esto decir que el garveyismo en cuanto proclama la segregación racial y la preeminencia natural de la raza negra por medio de su imperialismo frente a otras razas tiene naturaleza fascista, como le acusan los think-tanks de las Universidades americanas todavía hoy, o por el contrario, estas afinidades no tienen mayor relevancia que la de un periodo histórico donde la reafirmación identitaria ha de realizarse necesariamente en un contexto de enfrentamiento entre bloques, en el que la pureza racial es el clavo ardiendo al que agarrarse frente al desmoronamiento del viejo sistema colonial blanco y el mestizaje racial que propugna el nuevo mercantilismo, para no perder el “volk” originario, demandando su espacio natural hasta ahora negado en el concierto de los hombres?.

Preguntado sobre sus aparentes simpatías con Mussolini en Nueva York, Garvey contestó que su movimiento no imitaba a los Camisas Negras sino al revés: “Cuando nosotros teníamos 100.000 hombres y estábamos entrenando niños, Mussolini era un desconocido”.

Así, también afirmaba: “El mundo de ahora ha alcanzado la etapa en donde la humanidad está realmente en caminos separados. Es una pregunta de “EL HOMBRE HACIA SI MISMO”. El reajuste político del mundo significa que aquellos quienes no estén lo suficientemente capaces, ni estén lo suficientemente preparados, estarán a la merced de las clases organizadas por otros cien o doscientos años” o “El mundo debe saber que no puede retener a 400.000.000 de negros por siempre. Siempre hay un punto determinante en el destino de cada raza, cada nación, de todas las personas, y nosotros estamos ahora en el punto determinante del Negro, donde hemos cambiado de la antigua sumisión débil, y nos transformamos en hombres desarrollados completamente, demandando nuestra porción como HOMBRES.”. La Historia le ha dado la razón en ambos casos.

MARCUS GARVEY: EL BUSINESS MAN Y LA BLACK STAR LINE

Aunque en Garvey, política y negocios eran difíciles de distinguir, dejaremos para la 2ª parte su papel como político, y nos centraremos ahora en sus movidos años en Harlem y EE.UU.

De acuerdo con “The Negro’s Greatest Enemy”, uno de sus escasos relatos autobiográficos, escrito durante su encarcelamiento en la reclusión neoyorquina de Tombs Prison y publicado en la revista “Current History” en Septiembre de 1923, cuando al llegar a Harlem en 1916 y conocer de cerca a los que se autoproclamaban líderes de la comunidad negra, comprendió que solo se trataba de meros oportunistas que carecían de un programa real de actuación y que solo vivían del cuento a costa de mantener a los negros pobres en la oscuridad. Supo entonces que esos políticos e intelectuales negros serían un problema casi mayor que la policía del hombre blanco. Y no se equivocaba, pero eso no le detuvo.

Fiel a sus enseñanzas de organización de masas, propagandística y financiera, inmediatamente reclutó entre 800 y 1.000 seguidores solo en Harlem, diezmada instantáneamente por los políticos locales, al punto de tener que ser reconstruida hasta dos veces más. Cada vez que la organización era desmantelada los políticos se quedaban con los libros de registro, el dinero y las propiedades, así que como estrategia para la supervivencia y  utilizando como estandarte imparable su periódico semanal “The Negro World”, la UNIA funda en paralelo “The Negro Factories Corporation”, una cadena de negocios asociados que incluía fruterías, restaurantes, una lavandería, una sastrería y por supuesto una editorial. Pero es “The Negro World” con páginas en español y en francés para poder ser divulgado en Centro-América y el Caribe, el que desde sus páginas socorre la verdadera financiación de la organización mediante abundantes donaciones postales.

Al punto de que en 1919, la organización cuenta ya con al menos 2 millones de seguidores, cuando comienza su más ambicioso programa, la “Black Star Line Steamship Corp.”  con la que garantizar la definitiva independencia del comercio negro en su organización. Mediante cupones en “The Negro World” todos los lectores podían acceder a la compra de acciones en la Black Star Line y asegurarse un pasaje en la proyectada campaña “Back to Africa”. El impacto fue instantáneo, desde el momento en que se divulgó que cuatro barcos habían sido adquiridos o donados a la nueva empresa desde Delawere, y que el primero de ellos, el Yarmouth había hecho dos viajes a Costa Rica y el Caribe. Cientos de miles de dólares empezaron a llegar a la UNIA en Nueva York,  la organización cogió prestigio, la prensa blanca aireó a los cuatro vientos la novedosa iniciativa y el nombre de Garvey y su movimiento del Back To Africa se hizo famoso y polémico en los cinco Continentes. En 1920 los seguidores se habían multiplicado por dos y alcanzaban los 4 millones, con sedes no solo en USA sino en 6 países más.

barco y homenaje

 

Pero los celos y envidias del resto de líderes negros locales no habían disminuido, todo lo contrario. Utilizando la Oficina del Fiscal del Distrito del Condado de Nueva York, para sacarlo del juego, le pusieron encima al Ayudante del Fiscal Edwin P. Kilroy, quien no cesó de hostigar a Garvey y su organización, hasta que harto Garvey le dedicó uno de sus incendiarios editoriales, que le costó la cárcel durante unas semanas bajo la acusación de libelo. El hostigamiento extremo llegó al punto de que Garvey sufrió un atentado en su propia Oficina del número 56 de la West 135St. por un pistolero que se identificó como enviado por Kilroy, y que le condujo al hospital con heridas de bala en una pierna y en el cuero cabelludo.

En paralelo, otro recién llegado a la alta política de infausto recuerdo, John Edgard Hoover, nombrado Jefe del recién constituido F.B.I. pone en marcha el mismo año 1.919 el programa federal de contraespionaje COINTELPRO, y como imaginaréis las continuas quejas de la competencia contra Garvey, lo colocan desde el inicio, como uno de sus objetivos prioritarios. Aunque sin pruebas definitivas hasta 1.922 cuando se produce formalmente la acusación de fraude postal que acabará definitivamente con Garvey en la cárcel a partir de 1.925 y deportado 3 años después, Garvey acusa a sus enemigos políticos y a los líderes negros de haber destruido su organización de forma planificada desde años atrás, mediante la incitación a la corrupción de sus empleados, el robo y saqueo continuo de sus oficinas, y el sabotaje en los puertos y alta mar de sus embarcaciones, además de la continua corrupción policial y judicial que lo acosa. En Diciembre de 1.921 la Black Star Line se encuentra en bancarrota y los bienes y propiedades de la UNIA son confiscados a partir de 1.922 para pagar muchas de las demandas presentadas por los inversores. El glorioso movimiento del Back To Africa, tan publicitado en 1.919, nunca llega a ponerse en marcha y muchos de sus seguidores quedan completamente desilusionados con su detención. En 1925 es condenado a 5 años de prisión en Atlanta, hasta que en 1927 el Presidente Calvin Coolidge revisó su condena y la sustituyó por la deportación a su Jamaica natal.

Atrás había quedado el sueño de aquella gran 1ª Convención Internacional de Negros (como llamaba él al Primer Congreso de la UNIA) con más de 25.000 delegados venidos de todas partes del mundo, incluidos representantes de 25 países africanos, para asistir a su discurso inaugural en el Madison Square Garden el 1 de agosto de 1.920, donde se efectuaría la Declaración de Derechos del Hombre Negro, sería instituido Primer Presidente Provisional de Africa y se consolidarían los colores de la bandera panafricanista oficial, Rojo, Verde y Negro, a la que cantaran Steel Pulse en su legendario “Rally Round” añadiéndole el amarillo:

“Rally round the flag,

Rally round the red, gold, black, and green.

Marcus say, Marcus say, Red for the blood that flowed like a river

Marcus say, Marcus say, Green for the land, Africa

Marcus say, Marcus say, Yellow for the gold that they stole

Marcus say, Marcus say, Black from the people they looted from…

 

CONTINUARÁ…

 

CARLOS MONTY. NOVIEMBRE 2013

 

 

 

 

Fuentes:

–   Marcus Garvey & UNIA Papers Project: http://www.international.ucla.edu/africa/mgpp/

–   La idea de decadencia en la Historia Occidental – Arthur Herman (Ed. Andrés Bello)

–   Filosofía y Opiniones de Marcus Garvey – Amy Jacques Garvey:

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/b/bf/Filosofia_y_opiniones_Profeta_Marcus_Mosiah_Garvey.pdf

–   Rastafari Speaks: http://www.leondecobre.webs.com/MarcusGarvey.htm

–   The Dread Library: http://debate.uvm.edu/dreadlibrary/winnick.html

–   Costa Rica y Puerto Limón: http://andferblog.blogspot.com.es/2008/02/marcus-garvey-o-el-moiss-negro-en-costa.html

 

 

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Capítulo 23: El extraño caso de Buju López

Posted on 27 Septiembre 2013 in General by lupo

Volví a ver a un viejo conocido en el último Rototom. Un “dancehallero” de la vieja escuela que estuvo 3 veces en Jamaica a finales de los 90 y en el 2000. Un tipo tan fanático de Bounty Killer que se jugó (literalmente) la vida para ver al Don en la Universidad de Kingston. Sin embargo él siempre firma en la red como Buju López. No le afecta que Gargamel esté en la cárcel. Lord have mercy!. Sigue firmando así. Seguro que Buju López es suscriptor de “Dancehall Misinformation”, una web que se ha tenido que crear en la red para salir al paso de tanta intoxicación.

buju

Yo pensaba que fuera de Jamaica, donde todos saben que lo de Buju en Florida es cosa de Babylon, la comunidad internacional, incluidos los fans del reggae, había encerrado al gato de malas pulgas por 10 años y había tirado la llave. Y gracias que al final no han sido 15, tal fue el ensañamiento de la Fiscalía con el cargo de posesión de arma de fuego finalmente desestimado este verano. Al Juez Dredd del Distrito de Tampa-Florida (o sea al conservador Magistrado de su caso, Hon. James S. Moody) poco le importa que cantara: “Circumstances made me what I am”. Y otras 500 canciones más de crítica social, amor y redención. Solo importa que el Jurado haya estado empapado, como el resto de la población internacional, del falso prejuicio por el que los jamaicanos destilan en su ADN el llamado “discurso del odio”, que en 1992 publicara “Boom Bye Bye” y más de 15 años después siguiera sin condenar públicamente su mensaje, aunque la canción nunca fuera publicada en disco oficial suyo fuera de Jamaica, hasta que VP y Heartbeat Europa lo incluyeran sin prejuicios ni consecuencias legales para ellos en el CD recopilatorio “Eearly Years 90-95” en 2002 . No se condena al aprendiz de narco, no, la opinión pública condena al negro insolente. El actual Ku-Kux-Klan ya no necesita votar republicano, se disfraza de demócrata Obama style, o de FLGTB, es un poner.

Vale, dejemos unas cuantas cuentas claras antes de empezar. Yo no critico pueblos, critico gobiernos y sus esferas de poder. No tengo nada en contra de los homosexuales como individuos libres y demás aficiones sexuales, faltaría más. Allá cada cual, mientras sea consentido. Critico el abuso continuo de poder y tergiversación de sus lobbys mediáticos que han descubierto la fórmula de la Coca-Cola (igualdad ante la ley, dicen) para tomar como rehenes a los propios políticos e imponernos a los demás qué podemos decir, qué podemos escuchar y qué podemos ver. De hecho, estoy de acuerdo con el matrimonio homosexual e incluso con la adopción, con las mismas reservas que con cualquier matrimonio heterosexual. Me mojo. Pero tu dolor, no justifica que causes dolor a otros, por muy histórico que sea. Algo que parecen haber olvidado los militantes del lobby, como antes lo hicieron los sionistas del gueto de Varsovia cuando luego fundaron el estado de Israel. De víctimas a jueces y verdugos. Parece que no aprendemos.

Aunque sea una batalla mediática perdida en España, en las siguientes líneas vamos a tratar de desmontar unos cuantos tópicos y mentiras interesadas que se han contado sobre la presunta homofobia jamaicana, sobre Buju, sobre Sizzla, o sobre la mismísima Queen Ifrica, recientemente prohibida en el ReggaeFest de Canadá, gracias de nuevo a la presión del lobby rosa (y eso que esta vez ni siquiera era por una canción, sino por un breve discurso en una Ceremonia, así de intransigente está la cosa. El próximo exiliado de España seré yo, por atreverme a escribir estas líneas).

A LA CAZA DE GARGAMEL

La cruzada del frente homosexual contra Buju viene de lejos. Por eso, su caso es el de un verdadero emblema en la estrategia prohibicionista. En 2004, colectivos gays británicos se encontraban en plena campaña de desacreditación de los artistas de dancehall, pintándoles de asesinos y agresores homófobos, como reacción a la moda “Chi-Chi Man…Bun dem!” que imperaba en Jamaica desde finales de los 90. Curioso, T.O.K. no tuvieron problemas en escalar puestos con el álbum de esa canción en las listas del Billboard.

Ese verano llegaron a Londres noticias no confirmadas de que el Sr. Myrie había sido detenido en Jamaica, al encontrase envuelto en un caso de apaleamiento de 6 homosexuales con lesiones graves. Fue la bomba que esperaban para convertirlo en bandera de sus reivindicaciones. Tanto que convencieron a la mismísima Amnistía Internacional, que acabó dando crédito oficial a la noticia, gracias entre otras cosas a los deseos de notoriedad de alguno de los policías del caso y la vertiente amarillista de la prensa jamaicana bajo la presión internacional (Vybz Kartel seguro que tendrá mucho que contar sobre eso, si consigue salir libre del cargo de asesinato que le falta por juzgar, el año que viene). Al final, resultó que en cuanto el asunto se puso en manos del Juez, el caso fue sobreseído de plano, dada la falta absoluta de pruebas al respecto, y la detención se saldó con un cargo ridículo por posesión de marihuana.

BujuBantonLgPero la mecha estaba prendida. El final de una difamación nunca ocupa tantos titulares como la infamia inicial. Calumnia, que algo queda, dice el vulgo con razón. En 2006, unas declaraciones a Billboard donde Buju pasaba de largo sobre la polémica de Boom Bye Bye, que escribió con 14 años tras un brutal asesinato homosexual por un profesor de dos estudiantes en Jamaica, resucitó las iras del colectivo gay anglosajón. No pedía perdón por sus pecados de juventud, pese a que se hartó de declarar que: “Una canción como Boom Bye Bye, nunca la volvería a hacer. No me gusta que digan que abogo por la violencia y la muerte. No podría luchar contra ellos, son demasiados. La música que yo hago es más grande que todo eso. Pero desde que ellos están luchando contra mí, yo tengo que ocuparme de hacer lo mío”.

 

Pero eso no desanimó la presión del lobby gay. Ahora que tenían un enemigo señalado mundialmente, no se iban a echar atrás. Como le diría Walter Matthau a Jack Lemmon en la legendaria “Primera Plana” de Billy Wilder: “nunca dejes que la verdad te arruine una buena historia”. Conforme la presencia musical del Gargamel volvía al primer plano en la 2ª mitad de los años 2000 y su aparición en los escenarios de todo el mundo se multiplicaba, arreció la presión al punto de crear una plataforma internacional específica para prohibir sus conciertos, allá donde se trataran de celebrar, bajo el slogan “Cancel Buju”. Páginas como soulrebels.org, wickifoundry, altgays.tribe.net y otras escudriñaban cada actuación y cada video de youtube, en busca de pruebas de homofobia con las que incitar la prohibición de sus conciertos y justificar la acusación periodística de “Kill-Faggots” que se le dedicaba en grandes titulares, bajo la excusa de que promovía el discurso del odio, con el que se le equiparaba a los neo-nazis, a los pedófilos, y en definitiva a los peores criminales. ¿No os suena, de la campaña contra Sizzla del año pasado en España?.

Se llegó al extremo de difundir como prueba, sus interpretaciones en directo de un viejo tema del álbum de 1992 “Mr. Mention” (“How the World a Run”), un tema sobre la educación de los niños, donde Buju hacía una improvisación sobre las leyes californianas de educación igualitaria en derechos homosexuales que consideraba negativa. Lo que no pasaría de mínima provocación amparable en la libertad de expresión en la que un artista expresa aquello que no le gusta (como había hecho siempre y con todo), se despojó de todo su sentido verdadero (la desigualdad de oportunidades educativas entre niños ricos y pobres) y se convirtió en una supuesta demostración de que el Don Gorgon promovía el odio y la homofobia, y debía ser combatido por todos los medios. La presión llegó a su punto álgido en 2009, el mismo año de la detención por cocaína en Florida, cuando la gran mayoría de sus conciertos en USA, Canadá y Europa habían sido cancelados.

LOS NEGROS POBRES SON IGNORANTES Y VIOLENTOS Y DEBEN SER REPRIMIDOS

No es un slogan del sistema carcelario americano. Tampoco es el lema de campaña de un partido racista. Subyace en ese prejuicio tan extendido por el que todos los jamaicanos son considerados homófobos por definición. El esquema “unos apuntan (los cantantes con sus palabras) y otros disparan (los ignorantes en cualquier yard)” que tantos réditos dio al PP vasco en su campaña contra el mundo abertzale, se ha instalado como versión oficial de la represión gay por el mundo de los artistas jamaicanos señalados.

Tampoco cabe engañarse. Aunque no es cierto que de las palabras se llegue necesariamente a los hechos (la misma discusión que trató de prohibir el gangsta-rap o los video-juegos violentos en América, o ha prohibido oficialmente el reggaetón en Cuba, como en los 50 los cristianos blancos trataron de prohibir el rock&roll, y la Guardia Civil de Franco a los Beatles y a los melenudos); tampoco cabe discutir que el rechazo al modo de vida gay en Jamaica es más que generalizado y que ello provoca situaciones de exclusión social injustas, cuando no de ataques indiscriminados, incluso con resultado de muerte. Páginas activistas como 76crimes.com informan regularmente de ataques de pandilleros improvisados, y de incidentes de todo tipo.

buju

 

El debate en la Isla está ahora mismo en todo lo alto entre la libertad de expresión y el prohibicionismo preventivo, con iniciativas judiciales a favor y en contra de abolir la Ley Anti-Sodomía vigente en Jamaica. Abogadas reconocidas como Ms. Shirley Richards acusando a las prácticas prohibicionistas de los colectivos gays de derechos civiles de “totalitarismo cultural” y a la financiada exteriormente LGBT Jamaicans (J-FLAG) fundada en 1998, justificando que las estadísticas de exaltación popular anti-gay demuestran que no pueden consentirse expresiones de apoyo a esa mentalidad entre los personajes públicos –el mismo discurso prohibicionista basado en estadísticas del tabaco, la conducción de vehículos, y otros tantos derechos y libertades individuales en retroceso, en los que estamos instalados en el mundo de hoy-.

Lo que dijo Queen Ifrica en la Grand Gala de Kingston para ser cancelada en Toronto este Agosto, mientras tú estabas tan feliz en el Rototom, y perder su trabajo como Vicepresidenta asociada de la Universidad de Toledo (Ohio) fue literalmente: “Como mujer negra, percibo un gran resentimiento cuando aquellos que eligen el modo de vida gay se convierten en “víctimas de los derechos civiles”. Aquí está el por qué. Yo no me puedo levantar por las mañanas y no ser una mujer negra”. Juzguen Uds. cuánto de letal tienen esas palabras.

Al menos los activistas jamaicanos no caen en los reduccionismos de sus correligionarios europeos y americanos, cuando también acusan a la ferocidad anti-gay de los discursos de los pastores cristianos en la Misa de los Domingos, de estar detrás del recrudecimiento de la persecución social.

Y ahí, está la probable clave del asunto: ¿se puede educar a un perro a palos y luego pedirle que no muerda, y castigarle si lo hace?.

La propia web activista soulrebels.org aclaró 5 puntos básicos para entender los orígenes de la homofobia jamaicana. Ya los conté en Facebook cuando la polémica por las prohibiciones mediante la extorsión de la FLGTB española, en la gira finalmente cancelada de Sizzla por España, el año pasado, pero conviene recuperarlos:

1) Las leyes y los usos coloniales: El código de valores victoriano que equiparaba la homosexualidad con los peores crímenes contra la sociedad, y condenaba a 10 años de trabajos forzados a los convictos por esa conducta anti-natural, fue mantenido sin disimulo por las clases medias nacionalistas con la independencia y destilado en su peor versión a las clases pobres en Jamaica, exacerbando su machismo. De hecho, la sodomía era práctica frecuente de los esclavistas como castigo ejemplar a los jamaicanos más díscolos, privándolos así de toda dignidad ante sus semejantes, de forma que en el acervo popular es uno de los mayores crímenes posibles, porque peca contra el orden natural.

2) El rol masculino de supervivencia y la autoafirmación de identidad: Si el papel principal del esclavo era además del trabajo forzado, la procreación, es necesario el refuerzo de la masculinidad procreativa, dado que solo sobreviven los más fuertes. Los rasgos de debilidad o feminidad en el hombre, son el espejo de su propia destrucción, el aviso del peligro que se debe evitar a toda costa, si la especie pretende sobrevivir.

3) La desestructuración familiar y el rol de las mujeres: El sistema familiar jamaicano supone que un 80% de los varones crece sin padre en el hogar, debido al sistema generalizado de las “baby-mothers” (las madres solteras que carecen del estatus de esposa oficial). Aunque no es patrimonio de Jamaica, un hogar sin padre, obliga a los varones a competir en la calle desde temprana edad extremando la exhibición de su masculinidad para crecer y sobrevivir. También ocurre en el resto del Caribe, pero solo en Jamaica, el número de muertes violentas y de armas de fuego es tan extremo. Las armas no las fabrican los negros pobres, solo las padecen.

 

Queen Ifrica at Grand Gala. Source: Daily Gleaner

Queen Ifrica at Grand Gala.
Source: Daily Gleaner

4) Los estereotipos consumistas de la masculinidad frente al visibilización progresiva ante la opinión pública de los modos de vida sexualmente alternativos

Con la exportación de la moda USA del body-building de los 80 y el culto al cuerpo como consagración de un determinado modelo de atracción masculina a través del deporte en todo el mundo, la exacerbación de los rasgos de identidad planos (que no dejan lugar a la androginia de otras épocas –por ejemplo la moda inglesa del glam-rock en los 70-) chocan con la contradicción de un aumento progresivo en la visibilización del modo de vida gay en los medios de comunicación. Populares series de TV como “Will & Grace” y el continuo “outing” (salir del armario) de personajes famosos desde la crisis del SIDA, cuestionan y ponen en evidencia los rasgos de masculinidad pura como únicos posibles. Ello genera una ansiedad por la reafirmación identitaria y paranoica que llevada al extremo degenera en “bullying” frente a los excluidos por su identidad sexual. Lo mismo sucede en otras partes de América y Europa.

5) La ultraortodoxia religiosa

Frente a la extendida creencia internacional de que Jamaica es la isla de los rastafaris, la influencia de ese colectivo en las creencias y hábitos de la Isla es actualmente muy reducida y se circunscribe a comunidades muy limitadas en asentamientos concretos como el de Bull Bay, cerca de Kingston. En realidad, la mayoría de las almas jamaicanas se cultiva por medio de las soflamas dominicales de los pastores anglicanos. Un 62% son protestantes, entre adventistas, metodistas, baptistas y seguidores de la Iglesia de Dios (la más numerosa), mientras que católicos y judíos solo alcanzan una cuota del 2% cada uno. Eso significa en la práctica que los valores coloniales victorianos siguen presentes en la sociedad jamaicana (algo muy apreciable en el modelo educativo público) y que la demonización de los homosexuales en Jamaica empieza por las Iglesias y continúa por el Colegio. Un adoctrinamiento difícil de combatir por ninguna ONG de influencia extranjera y generalmente blanca.

COCA, CERDOS Y DIAMANTES.

Con ese panorama, cuando en 2009 salta la noticia de la detención de Buju Banton en Tampa-Florida acusado de conspirar para traficar con cocaína, la simplificación generalizada incluso entre los fans del reggae ya se ha producido y el veredicto ya ha sido dictado de antemano en la opinión pública: Buju es culpable y debe ser castigado con todo el rigor de la ley. Es la prueba definitiva de que el dancehall es homófobo y criminal. Pero a medida que se han conocido los verdaderos detalles del caso, las sombras sobre un juicio justo y sin prejuicios se han impuesto a las pretendidas luces de su culpabilidad, y la sensación de proceso tramposo y teledirigido por la DEA es cada vez mayor. El carácter de figura pública y rebelde (insumisa) del detenido acentúa el interés del caso en los dos sentidos, e incluso se estudia en Universidades americanas.

Sin caer en la conspiranoia, estas son algunas claves para desmontar los falsos tópicos sobre el caso, en el que el estigma del “discurso del odio” implantado por el lobby gay planea todo el tiempo en la decisiva actuación de la Fiscalía:

FREE UP DI GENERAL

En Julio de 2009, un vuelo Madrid-Miami, donde Buju tiene residencia, sirve para contactar accidentalmente con el colombiano Alexander Johnson, agente encubierto de la DEA. Los dos hombres se sinceran y Buju le cuenta que está desesperado por hacer dinero rápido, dado que la presión internacional del lobby gay ha supuesto la cancelación de la mayoría de sus conciertos y sus finanzas están al borde del colapso. Johnson le confía que trabaja con algunos cárteles de la coca colombianos y que incluso tiene un barco de transporte y ha trabajado con algún conocido personaje jamaicano en el negocio. Buju le responde que no se fía y que la mayoría de los jamaicanos envueltos en el negocio son confidentes, pero sea cierto o solo tratándose de dar importancia –según su abogado David Markus– le confiesa que ya ha traficado antes, aunque con pequeñas cantidades para hacer algo de dinero extra y que incluso ha movido “diamantes de sangre” en algún viaje a Africa. Ninguna evidencia existe sobre tráfico de diamantes por parte de Myrie, más allá de su propia declaración inventada o no.

De Julio a Diciembre de 2009, los contactos telefónicos entre los dos hombres “de negocios” continuaron. Una grabación en video el 8 de diciembre, muestra a Buju probando con un dedo una bolsa con supuestamente cocaína en un almacén de Sarasota, junto a otro de los luego detenidos, Ian Thomas. El día 10 en el mismo almacén policialmente controlado, una operación encubierta de la DEA de venta de 5 kilos de coca, da lugar a la detención del propio Ian Thomas y un tercero llamado James Mack, quien habría pagado la compra ilícita con dinero procedente de dos tipos de Atlanta conocidos como Ike & Tyke, pero no de Mark Myrie (Buju), que no obstante es detenido horas más tarde en su casa de Miami. Buju no estaba presente en la venta de los 5 kilos de coca, y ninguno de los otros dos detenidos le relaciona directamente con la compra, pero es formalmente acusado de ser el instigador de la misma e incluso del arma de fuego encontrada en la escena del delito, exclusivamente con base en las grabaciones de las conversaciones con Johnson y en las declaraciones de éste.

Al saberse la noticia la reacción de los fans es inmediata. Muchos se concentran en Tampa para pedir su libertad a las puertas del Juzgado cuando se inicia su juicio en 2010. Su álbum del año 2009 “Rasta Got Soul” nominado para los Grammy se dispara en ventas, artistas jamaicanos “in & abroad” se posicionan de inmediato en su favor, encabezados por el hit de Anthony B. “Free Up Di General”, y mientras se espera la celebración de su juicio, ya en 2010 y coincidiendo paradójicamente con éste, la publicación de su nuevo álbum “Before the Dawn”, que incluye una encendida proclama de su inocencia desde la cárcel (“Innocent”), sube como la espuma a las pocas horas de su publicación. En Febrero 2011, sería premiado con el primer Grammy de su carrera, pese a ser musicalmente inferior al anterior.

EL CHIVATO COLOMBIANO

Siendo la única prueba concluyente de cargo sobre la participación de Buju en el delito, su credibilidad ha dejado mucho que desear. No solo por tratarse de un agente encubierto lo cual ya cuestiona su imparcialidad con un historial profesional más que dudoso, sino sobre todo por sus múltiples contradicciones evidenciadas en el juicio. El confidente cambió 2 veces su versión en la vista sobre que Buju le hubiera ofrecido dinero para comprar coca a gran escala (al fiscal le dijo que sí, y a la defensa que no). Incluso negó que “la voz de Jamaica” supiera que iba a ver o probar drogas cuando lo llevó al almacén el 8 de diciembre, y que se trató solo de una muestra, coincidiendo con la versión de Buju sobre que creía que le iba a enseñar el barco que Johnson decía tener para el contrabando de drogas. Es innegable que Buju mostró durante ese periodo interés por el negocio, pero no hay evidencias concluyentes ni de que diera el paso definitivo, ni de que se involucrara en la compra de los 5 kilos, sobre todo cuando James Mack el detenido con un arma de fuego y quien habría pagado la compra, habría venido expresamente desde Atlanta y no conocía a Buju, sino solo al otro detenido Ian Thomas. Buju interrumpió el contacto con Johnson a partir de ese día 8. Otro agente de la DEA desmintió al informante Johnson y declaró que no existía evidencia alguna de que Buju hubiera dispuesto ni entregado dinero alguno para la compra. Pese a ello ambos dos cargos de conspiración e inducción, y el de posesión de armas de fuego, fueron mantenidos.

LAS IRREGULARIDADES DEL JUICIO

Las dudas sobre la culpabilidad o inocencia de Buju han sido tan grandes desde el principio, que de hecho en Octubre de 2010 el Juez Moody tuvo que declarar la nulidad del juicio ante la declarada imposibilidad de que el Jurado se pusiera de acuerdo y emitiera un veredicto. Un nuevo Juicio fue programado para Diciembre del mismo año. Mientras tanto, todas las peticiones de libertad bajo fianza fueron rechazadas, pese al arraigo social y popular del detenido en todo el mundo. La razón principal aducida: la alarma social que provocaría su libertad. Una forma diplomática de decir que no se quería ofender a determinados colectivos (ya podéis suponer cuales) con una eventual libertad, dado que la DEA tiene oficinas en Jamaica, donde en el peor de los casos hubiera podido refugiarse Myrie. Es difícil imaginar que la misma severidad hubiera sido impuesta con alguien que no estuviera tan “marcado” previamente.

El 2º juicio durante 2011 que terminó con la condena a 10 años de prisión, tras rechazarse el cargo por posesión de armas de fuego (que no obstante la Fiscalía continuó intentando reabrir hasta este mismo 2013 en que fue definitivamente archivado hace pocas semanas) concluyó también con otro escándalo: Terri Wright, jurado en el Juicio de 2011 fue acusada por la defensa de Buju en la apelación, de haber consultado internet desde su portátil en las deliberaciones y el juicio para tener información ajena al mismo sobre Buju y su caso, violando las reglas de secreto impuestas a cualquier jurado. Pese a demostrarse ciertas las acusaciones, el Juicio no fue anulado, la apelación desestimada, y los cargos contra la Jurado contaminada que en principio podían llevarla a la cárcel de 1 a 6 años, han sido recientemente retirados o al menos pospuestos, quedando en una simple multa. Se evidencia así cual es el verdadero interés de este Juicio, tras saberse además que Ian Thomas, condenado como James Mack a cadena perpetua, acaba de salir de prisión, mientras que Buju es trasladado a la dura prisión de Oklahoma, sin que se hayan dado a conocer los motivos de tan repentino traslado.

CONSPIRACIÓN CRIMINAL Y DELITO PROVOCADO

Si el cargo de conspiración para cometer delito era aquí más que discutible, la apelación formulada contra la condena final sostenía algo que en países como España no haría falta ni discutir. Las fuerzas de seguridad no pueden favorecer el delito con el pretexto de cazar a potenciales delincuentes. Es la figura conocida como Delito Provocado, que en muchos países está expresamente prohibida. No así en USA donde es una estrategia policial frecuente. Hasta hay programas de televisión que se pueden ver en España, por ejemplo para cazar ladrones de coches con cebos vigilados. La estrategia del abogado del caso David Markus en la apelación, se basaba en que la participación de Buju en cualquiera de los hechos de los que se le acusaba habría sido inducida, provocada y dirigida en todo momento, por el confidente de la DEA, de forma que, además de hablar en exceso, Buju no se hubiera visto envuelto en este turbio asunto, sin la participación decisiva de Johnson. Se violaba así la doctrina del “entrapment” por la que el Tribunal Supremo americano ha reconocido que en determinadas condiciones, las provocaciones al delito por parte de agentes de la “law & order” eximen de responsabilidad criminal. Para la Corte de Apelación, no existe siquiera duda razonable de que Buju participó como inductor en la compra de los 5 kilos, lo que dadas las irregularidades y contradicciones del caso supone un evidente juicio subjetivo, es decir un prejuicio claro contra el negro ignorante, bocazas y famoso que promueve el discurso del odio, según el sentir general. El abogado David Markus abandonó el caso después de esto.

buju_banton_guilty_prison_reggae_grammyIT’S NOT AN EASY ROAD

Culpable o no, la libertad de expresión y la doctrina del discurso y los crímenes del odio están en conflicto máximo en toda América y el Caribe. La polémica no está tan cruda aún en Europa, pero está llegando. Cuando la lucha de los derechos civiles y las minorías llega a limitar derechos individuales como el de expresión o pensamiento, se corre el riesgo de inclinarse al totalitarismo y la intolerancia que se dicen denunciar. Cuando acudir a un concierto de dancehall te expone a ser insultado directamente y sin conocerte de nada como homófobo y asesino a la salida, como les pasó a los asistentes al concierto de Beenie Man en Barcelona, es que la violencia de los ofendidos supera a la de los supuestos ofensores. Violencia con violencia no se responde, solo deslegitima a las víctimas, y más cuando ni siquiera es autodefensa solo venganza mal dirigida. Y Babel, Babilonia, acaba ganando.

Un tipo jamaicano con talento que en el 97 me cantaba en Barcelona: “Circumstances made me what I am/Was I born a violent man/ Circumstances made me what I am/Everyone should know” se ha convertido en chivo expiatorio de esta lucha, sin pretenderlo. Solo por ser quién es, pensar cómo piensa, y decirlo en público, siendo famoso. Corren malos tiempos para los iconos del reggae. La máxima de Bob Marley contra el paternalismo colonial: “Tenemos que ser libres. Y ser libres, significa tener el derecho de equivocarnos” parece más olvidada que nunca. Todos prefieren ser hipócritas ante la exhibición de poder de los lobbys emergentes, y los que se rebelan en público lo pagan caro. Muy caro. Buju parece tener las rejas cerradas y el candado bien echado definitivamente hasta 2019. Pero los indómitos son difíciles de callar. Para el verano de 2014 está anunciada ya la aparición de su nuevo álbum en estudio. Mientras apura sus últimas opciones legales con el nombramiento de un nuevo abogado de la Universidad de Harvard, especialista en derechos civiles de la minoría negra. Para los pobres, la vida siempre será una “Foggy Road”.

Un reportaje de CARLOS MONTY. SEPTIEMBRE 2013

Fuentes:

www.bujutrial.blogspot.com

http://reggaeistheroot.wordpress.com/2010/02/20/dancehall-misinformation-series

www.jamaicaobserver.com

www.soulrebels.org

www.76crimes.com

 

 

 

 

 

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Capitulo 22: ¿Vuelve el Raggamuffin?

Posted on 12 Junio 2013 in General by lupo

Subía por la Roosvelt Drive en el East River de Manhattan, de regreso del downtown, tras ver a Shinehead en aquel histórico sótano del SOB’s en el Village neoyorquino, cuando en la radio del taxi de aquel negro jamaicano empezó a sonar “Raggamuffin’ in the area” y me sentí el dueño del mundo con la vista sobre el skyline nocturno de los muelles que miran a Brooklyn y Queens, cada vez que Dennis Brown y Gregory Isaacs voceaban aquello de “Big All Around” sobre la percusión electrónica del gran Gussie Clarke.

Al darse cuenta el taxista que yo coreaba aquel himno, se puso tan friendly como si reconociera un paisano, mientras que confirmaba ante mi sorpresa, que sí, que yo no estaba loco por abrazar sin complejos aquel reconocimiento comercial e internacional del raggamuffin que tanto despreciaban en la comunidad reggae valenciana de aquel entonces (excepción hecha del gran Pere Andrés con su tienda de discos “Negril”, Jah le tenga en su gloria, y alguno más), y que justo en aquel momento estaba sonando en la radio de la capital del mundo, nada menos que la Gran Manzana.

24 años después, resulta que aquel sonido chato, percusivo, africano pero digital, que remataran básicamente King Jammys con el “Sleng Teng” y Winston “Techniques” Riley con su “Stalag 17”, parece querer volverse a poner de moda. ¿Pero es realmente así en la Jamaica del dancehall más fashion, o se trata solo de un revival de los aficionados europeos, siempre a la caza de rememorar sonidos que les sean reconocibles, que les suenen familiares, ante su incapacidad general para identificarse con la brusquedad de los guetos jamaicanos?.

El ejemplo más llamativo es el de un jamaicano afincado en Alemania, que ya muchos conocen, como Skarra-Mucci y su “Return of Raggamuffin” (2LP 2012) y que probablemente resulte mucho más resultón en disco que en directo. Pero su apuesta ha devuelto un viejo debate a los foros internacionales.

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Ejemplos de un cierto comeback europeo del raggamuffin hay variados, como el siempre oportunista Alborosie, y sobre todo en Francia donde el revival es legión (hasta tienen una chica blanca, la belga Selah Sue, entre folky y pop, que ha ganado cierta notoriedad con un estribillo raggamuffin en acústico) pero aquí el término está tan gastado, que todo el mundo lo usa para hacer cualquier cosa que no sea reggae roots, desde singjay a dancehall actual, así que no es fácil encontrar original raggamuffin de época entre las producciones europeas (excepción hecha del gran Supa Bassie y su sentido “Original Raggamuffin” de 2011).

Por el contrario, en Jamaica la cosa probablemente no pase de un recurso de producción más, sobre todo en el tratamiento de las percusiones, eso sí cada vez más visible de dos años para acá, cuando se empezaba a avizorar un cierto hastío de la tiranía de los talibanes de Gaza. Probablemente sea, que curioso, el swagga man por excelencia Konshens, quién más tira de evocación del raggamuffin en sus producciones (“Sekkle Dung” por poner la más reciente) y con él, sus colegas Darrio y Delus en “Dem a gyal fool” sobre el riddim Steppings del 2011, el veterano Kiprich en su reciente diss a I-Octane de “Di Real Joe Grind” que suena a evocación clarísima del “Murder she wrote”, y hasta el propio Busy Signal se tiró a la piscina de los clásicos con Etana en “Love, Love, Love” en 2012, ahora que anda entre Reggae Music Again y el popular Bumayé de Major Lazer. Hala, diggers, rastreen, rastreen…

¿Pero la cultura reggae realmente necesita la vuelta de un subgénero tan localista como el raggamuffin?.

Visto con perspectiva, para los puristas del roots reggae, la llegada del raggamuffin fue una maldición. Un empobrecimiento musical y una degradación cultural sin discusión. Probablemente los Súper-Tacañones tuvieran razón desde unas coordenadas meramente artísticas, pero probablemente no desde un punto de vista generacional y evolutivo.

Porque la generación de Bob Marley y el roots reggae hacía una evocación panafricanista de conceptos asociados a una Africa aun colonial de la que se nutre el rastafarismo, a una Etiopía de redención vía Selassie, a una mística garveyita de la Black Star Line y la salvación del Monte Zion, que ya no existía en 1977-78, cuando las esperanzas del proyecto reformista de Michael Manley y su PNP entran en vía muerta (ver Natty in de Red, Cap. 11: Rasta Not Politic )

La francesa Hélène Lee lo explica estupendamente en su “Trenchtown Reggae – En las Calles de Bob Marley” cuando en su afán de contarnos la construcción de Kingston nos habla de los asentamientos desde los años 30 de Back-O-Wall (hoy Tivoli Gardens) y la progresiva estructuración política en Garrisons del downtown.

Pero en los 80, con el triunvirato conservador radical Seaga-Thatcher-Reagan, perdida la mística de la revolución a la que ya ni se espera, e instalados los supervivientes en la decadencia capitalista más burda, drogas, armas y sálvese- el-que-pueda, las temáticas necesariamente dejan de mirar a una perdida redención universal y vuelven a hablar de lo cotidiano, de la supervivencia en el gueto, del Yard. El raggamuffin es básicamente la Cultura del Yard. Del patio trasero entre vecinos. Nada que ver con la explotación multinacional del reggae que se había multiplicado exponencialmente desde el éxito de Bob Marley. En el yard no mandaba Chris Blackwell, ni Richard Branson el de la Virgin, ni los coleccionistas europeos y americanos, mandaban los vecinos y sus tópicos africanos de bolsillo. Por eso las evocaciones populares a Africa ya no hablan de redención ni de nostalgia del saber ancestral, hablan de la urgencia de los asuntos turbios de la gran ciudad, de su propia Babilonia, sin ningún parentesco por raza o color de piel con el resto del mundo. De hecho la diáspora está siendo al revés, no viene de Africa a Jamaica, sale de Jamaica y se va a USA e Inglaterra para tratar de sobrevivir. No mercy, en la ciudad de los mil pecados.

Ya se leía por 1.994 en la revista “African Arts” de la UCLA que: “Donde el concepto “rastafari” de Africa proporcionaba un confort cultural disponible para todos aquellos de piel negra, algo que podía ser intercambiado en un viaje de ida y vuelta a través del Atlántico por los barcos de la “Black Star Line” de Garvey, o que podía inventarse en los espacios oníricos que dejaban los ecos del heavy dub; los cimientos del ragga/dancehall se asientan firmemente en una “negritud” producida en una historia cultural específica. Para la hermandad rastafari, “Zion”, la tierra prometida de Etiopía fue al mismo tiempo una utopía precolonial y el inminente futuro del pueblo negro donde estaba destinado a sobrevivir mientras durara la hegemonía de Babilonia. Sin embargo, con el Ragga, la abstracción de Etiopía/Africa, en lo que se denomina el “Discurso del Dread” (No Natty Dread/Jah is Dead), se dirige a Rema, Tivoli Gardens, el (Concrete) Jungle, y particularmente al Yard. A las realidades jamaicanas del Yard, que no funcionan como cimientos globales del exilio negro porque están ancladas en los mitos urbanos de la historia postcolonial de Jamaica. Una historia propia, no universal. Y esos símbolos y cimientos pertenecen claramente a los “yardies”, que pasan mucho tiempo controlando cuidadosamente la “borderline” que separa una “negritud”, una experiencia cultural idiosincrática, de otra, como los pistoleros custodiaban la frontera de un garrison del PNP de otro del JLP”.

Seguro que los Súper-Tacañones argumentarán que ese enrocamiento en lo propio, en lo vulgar y chabacano, esa chispa de lo cotidiano, ya estaba inventada con los soundsystems y los deejays de los 60, pero curioso, lo local una vez más se vuelve a hacer internacional con la explosión del dancehall en los 90 y los 2000.

Sostengo además que el raggamuffin no empezó por la música, que no fue más que otra adaptación más a la llegada de nuevas tecnologías, como ya sucedió con la importación de los equipos de grabación en los tiempos de la independencia, solo que ahora la realidad local se tiene que adaptar a la tecnología de la comunicación global, desde los sintes de los 80 que eliminan a los instrumentistas y abaratan las producciones, a los móviles 4G de última generación que entierran definitivamente los soportes físicos de la música, vinilos y cedés. No. El raggamuffin empezó por las temáticas de las lyrics y por la forma de cantarlas, desde que, es un poner, el prematuramente fallecido y nunca suficientemente reconocido como precursor del sub-género, Tenor Saw, gritara a los cuatro vientos aquello de: “Ring the Alarm… another sound is dying”, poniendo el certificado de defunción a una época gloriosa pero pasada.

Es sabido como por detrás de los grandes toasters de los 70, emergieron a finales ya de la década, otros más jóvenes que empezaban a controlar la frontera a través del conocido como early dancehall todavía analógico, hasta la llegada de King Yellowman. Cuando el albino canta en público “Gimme Vagina” mezclando tropicalismo de Trinidad con punnanies jamaicanas, está inventando definitivamente el raggamuffin.

Pero hay otros eslabones perdidos en el salto evolutivo, grandísimos pero ignorados para el gran público. Aun no se habla de sexo abiertamente, pero las temáticas sobre Rumours of War, Nueva York y babylon, las drogas, las armas y los dons y los madman como opresión, se abren cada vez más paso entre el lamento sufferah tradicional y las habituales apelaciones a Jah. Estaban deejays pero también cantantes como Tony Tuff, al que como a Sugar Minott (categoría aparte), ya se le veía venir desde “Ease up Opressors” y “Mix me Down” y que llegó a cantar sobre el sleng-teng “Raggamuffin” (“for fan”, repetía) y repitió de manera continua en la 2ª mitad de los 80 hasta “War” y “Careless People” o incluso Jah Stitch con el mismísimo Bunny Lee y su rub’a’dub estilo “Striker”, el Nicodemus del recordado “Boneman Connection” y en el lado deejay, los más malotes Trinity, Dillinger y Dr. Alimantado, que hacían raggamuffin en casi todas sus letras, aunque aún no se hubiera inventado.

También estaban talentos criados en Channel One como el “Outlaw” Josey Wales de “Let go mi Hand”, el Ranking Trevor de “Recession”, pero sobre todo el Eek-a-Mouse de “Rude Boy Jamaican” (“eat wit me gun/sleep wit me gun/me even clean me teeth wit me gun”), y los inolvidables Burro Banton y Lee Van Cliff, en suma, una lista interminable que evolucionando desde el toasting y el sonido rocker y rub’a’dub del early dancehall, se va acercando cada vez más a esa forma cortada y suelta, nada religiosa, de narrar, como en aquellos legendarios clashes del 82 al 84 promovidos por Henry “Junjo” Lawes desde su sello Volcano. El video que sigue de aquella época (1984) es un regalo para la vista y los sentidos. No os lo perdáis.

Así que, por mucho anatema que les lance Bunny Wailer por blasfemos, el barrio hace mucho que superó la biblia como tótem y el dub como icono musical obsesivo, y casi todos los grandes se apuntan al estilo del momento a mitad de los 80. Por supuesto Barrington Levy, aunque conservando su inimitable estilo atemporal desde “Bounty Hunter”, que tantos himnos dio al subgénero. Sugar Minott cantó “Raggamuffin” sobre el riddim de “Wicked in a bed” para Bobby Digital y repitió varias veces después. Y hasta Freddie McGregor se apuntó a la ola, que había intentado con Gussie Clarke en el mismo 1985 y de la mano de Dennis Brown, pero con poca repercusión; la misma jugada que luego Gussie y Dennis repitieron con Gregory Isaacs en 1989, cuando yo me cruzaba el skyline nocturno de Nueva York.

Luego llegó Donovan Germain con su sello “Penthouse” con Tony Rebel y esa costumbre de no editar verdaderos ritmos nuevos, sino construirlos sobre samplers de clásicos –sobre todo de rock steady- como ya se hacía durante una década en los sounds, y la tendencia original del early dancehall que había ido de la mano del raggamuffin hasta entonces, se rompió, para albergar el ragga o dancehall como ya lo conocemos. Pero esa es otra historia.

CARLOS MONTY – JUNIO 2013

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Capitulo 21: Jackie Mitoo, el mito revisitado

Posted on 25 Marzo 2013 in General by lupo

Últimamente parezco un metrónomo en este blog. Alterno un poco de clásico jamaicano con algún acercamiento a la actualidad de aquí o de allá. Con parecidos resultados, es decir escasa participación popular, aunque de vez en cuando con alguna aportación de calidad. Es lo que hay. Los baúles que de vez en cuando rescatamos del olvido desde la Isla del Tesoro, interesan a bastante pocos por estos lares, más allá de unos cuantos nombres populares. Me siento como Davis McAlary, el loco dj blanco de mi adorada serie de la HBO “Treme” clamando en el desierto para devolver a las viejas glorias estafadas de Nueva Orleans, un poco del respeto que la ciudad les debía.

Claro que hay más Indiana Jones de los que se piensa en busca del arca perdida, sobre todo anidando alrededor de algunos sounds, pero esos se guardan las gemas para sus shows y ni divulgan ni debaten fuera de ellos (excepción hecha del Hotdrop Puppa Shan en su arqueológico programa de radio semanal “Bass Culture”, y algunos más, menos visibles). Por eso, cuando Steven Fletcher y Juan Corbí (ex Naturals) me contaron su proyecto de montar un tributo en directo a la figura de Jackie Mittoo no podía contener el entusiasmo. No me extraña que Coxsone Dodd se echara una de sus escasas sonrisas cuando les preguntó en su visita a su Studio One en NYC, para grabar aquel álbum legendario con Jah Macetas del 95, cuál era su artista de referencia y le contestaron al unísono que el teclista de los Skatalites. Sí, a ellos les pasa lo mismo, están entusiasmados. Tanto que están pensando repetir y ampliar la experiencia piloto de forma estable. Si funcionara sería un triunfo de la MÚSICA (así con mayúsculas) sobre la publicidad y la moda del consumo pasajero.

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¿Porque, qué se sabe de Jackie Mittoo en España, además de que era el teclista de los Skatalites y de Studio One?. ¿Quién puede ponerlo en conexión con Jimmy Smith y Booker T. (sí, el de los MGs souleros, que hay que explicarlo todo), los reyes del hammond en los 60, si no es fuera de la escena reggae?. ¿Cuántos de los que compran y consumen reggae aquí saben que el teclado fue el instrumento clave en la evolución de la música pop de los 60 a la psicodelia y el funk de los 70 y que personajes como Ray Manzarek de los Doors o Sly Stone tenían tanta influencia en el sonido del momento como Jimmi Hendrix con la guitarra eléctrica?.

 

Me da la tentación de empezar con palabras grandilocuentes del tipo “fue el músico más influyente surgido de Jamaica con permiso de Don Drummond”. Pero me expongo a desviar los tiros por donde no es. Enseguida me saldrán los eruditos a recordarme que si Carlton Barrett con la batería qué, que si Tommy McCook con el saxo qué, que si Ernst Ranglin con la guitarra qué, que si acaso me olvido de Monty Alexander, que si… Así que vamos a dejar las comparaciones.

 

Pero verán Uds., es que hay pocos músicos por no decir ninguno más, que hayan estado presentes como Mittoo en todos los momentos decisivos de la música jamaicana como la conocemos, desde su génesis pura antes de la independencia hasta su muerte prematura en 1.990.

 

Claro que algunos dirán, bueno ya, pero es que solo hacía instrumentales y además hacía montones de versiones, así que no se puede comparar con los grandes del reggae. Craso error: Henri Mancini no era director de cine, sino compositor de bandas sonoras y su memoria pervive aun hoy día, muy por encima de la mayoría de las películas a las que puso música.

 

Algo así pasa con Jackie Mittoo: su órgano y su piano transformaban y mejoraban muchas de las versiones cantadas cuyo riddim el mismo había compuesto o adaptado. Hagan la prueba con este ejemplo. Cojan “My Riding Star” de Leroy Sibbles (al que por cierto había enseñado a tocar el bajo una década antes con un banda de jazz y con los Soul Vendors) para el sello Impact en 1976 con Augustus “Gussie” Clarke (palabras mayores) y compárenla con la adaptación instrumental de Mittoo en “Guiding Light”, y díganme sinceramente cual les da más placer, más riqueza musical.

No se me alboroten. Pueden hacer cuantas pruebas quieran en la estupenda página de www.whosampled.com porque la turbomix del órgano y el piano de Mittoo, lo mismo le pegaba a Alton Ellis (“Live & Learn” en “Division One” o en “Can I Change my Mind”) o a los Heptones –sus amigos y favoritos-, que transformaba a Marvin Gaye y nada menos que en “What’s going on” en el mismo año 72 en que se editaba, Cornelius Bros. & Sister Rose o Barry White. Busquen, comparen y si encuentran algo mejor … me lo traen.

Especialmente celebrado en su capítulo de covers y samplers cuando no existía la era digital y todo era cuestión de talento para destripar y reelaborar fragmentos de la música de otros (no como ahora que es solo cuestión de copia y pega con las librerías de turno, y si acaso darle a la función de cortar del original en el Serato o lo que utilicéis para editar). Es el caso de su himno “Darker Shade of Black”, o de como coger el “Norwegian Wood” de The Beatles (a los que por cierto prestaba especial atención entre los blancos, igual que a los Cream de Eric Clapton a los que hizo soul en su hit “Sunshine of your love”) y convertirlo en la simiente del inmortal “Pass the Tu-Sheng Peng” de Frankie Paul, ahí es nada.

Y esto me lleva a los himnos y la biografía oficial y oficiosa. Sabido es que Jackie Mittoo era uno de esos niños precoces que a la edad de 4 años ya había empezado a tocar el piano dada la insistencia de su abuela, profesora de música en su condado de Saint Ann natal, que a los 10 ya tocaba boogie-boogie y R’n’B de New Orleans en público, y andaba por Kingston aprovechando el recreo en el Instituto para organizar jams con sus dos colegas de pupitre, unos tales Tyrone Downie (luego en los Wailers) y Augustus Pablo. No digo más ná. Así que a los 13 ya estaba metido en las bandas locales The Sheiks y The Rivals.

Hagamos un alto aquí. Estamos en 1960-1961 y Jamaica ni siquiera conoce la independencia. Sigue siendo una colonia bananera de la Pérfida Albión donde imperan las big bands al estilo Duke Ellington, versión caribeña, especialmente los Dragonaires de Byron Lee que son quienes se llevan la pasta y las principales giras y actuaciones. Pero también están los Cougars, los Comets o los Cavaliers y entre tanto cubano y caribeño no jamaicano emigrado para reforzar las orquestas, recala un trinitense muy especial llamado Lynn Taitt con el que coincidirá por corto espacio de tiempo en The Sheiks. Taitt que había empezado tocando como casi todos en Trinidad el Steel Pan (los famosos tambores de aluminio y hojalata) se pasó a la guitarra justo cuando Byron Lee lo reclutó en una gira por la Isla vecina para reforzar los festejos de la independencia y decidió quedarse, así que cuando se formaron en 1963 los Skatalites, los dos dieron el salto, solo que guitarristas había muchos, teclista de esa versatilidad para tocar ska y R’n’B, solo uno. Así que al poco, Taitt formaría su propio grupo Lynn Taitt & the Jets y se convertiría en influencia esencial con la llegada del rock steady del que se dice que lo inventó musicalmente cuando Hopeton Lewis le trajo una acelerada versión primigenia de “Take it Easy”,Ken Khouri en el capo de la Federal le llamó para que lo ralentizara, porque de ska alocado ya tenía un montón sobre su mesa. Cuando Taitt bajó el ritmo, descubrió que le quedaban un montón de huecos para meter un piano aquí, unas líneas de bajo acá y zas… el rock steady había nacido y alumbraba muchas más posibilidades musicales.

Pero de Lynn Taitt, del que siguió siendo amigo hasta la muerte (el cover de “Napoleon Solo” fue su tributo personal a Taitt), el quinceañero Mittoo aprendió mucho. Por ejemplo a manejar los espacios en el ritmo, de forma que sus instrumentales se convirtieron en piezas únicas con entidad propia, a las que ni siquiera hacía falta la parte vocal, sin que parezca simplemente una version (y eso antes de la invención del dub) o la afición a poner títulos cinematográficos del momento. Si Taitt hacía con Baba Brooks “Magnificient Ska” jugando con el affiche de los 7 Magníficos o “El Casino Royal” de los Skatalites –otros que tal con el cine-, Jackie Mittoo no abandonaría en su larga carrera la costumbre, estuviera basada la música en la de la película de turno o no (“From Russia with Love”, “Mission Impossible”, “In Cold Blood” que daría incluso título a uno de sus álbumes de los 70, o hasta la serie de TV “IronSide”).

Pero más decisivo que eso, de aquellos aires de Second Line, como dicen en el Mardi Grass, el joven Mittoo aprendió la importancia de la dirección musical, en unos tiempos tan abigarrados de músicos venidos de todas partes en torno a los Federal Studios.

Por eso no es de extrañar que cuando los Skatalites se terminan oficialmente con el encarcelamiento de Don Drummond en 1965, tras el asesinato de su novia y gogó Margarita aquella nochevieja llena de Tía María, Ron, Marihuana y celos, el listo de Coxsone Dodd se fiche inmediatamente a Jackie Mittoo no sólo como teclista sino como compositor, arreglista, productor y lo que es más importante Director Musical de su Studio One.

Bajo distintos nombres como The Soul Brothers, Soul Vendors, Brentford Rockers y finalmente como Sound Dimension, puede decirse que en buena parte, el legado de los Skatalites siguió vivo, enriqueciéndose y evolucionando del ska y el R’n’B al rock steady y luego al reggae, gracias principalmente a la sabia batuta de Jackie Mittoo al frente de Studio One. El eslabón perdido entre unas y otras músicas se reconoce perfectamente en todas las grabaciones del periodo 66-69, hasta que la irrupción definitiva de Lee Perry y King Tubby cambian el panorama musical para siempre.

La lista de himnos y riddims que son piedra angular de la música jamaicana como “Real Rock” ó “Full Up”, la transformación de un mismo hit como el “You don’t love me (No, no, no)” de Dawn Penn en instrumental climático como solo su hammond sabía hacerlo (primero como “Loving You” con los Soul Vendors, después como el archiconocido “Ghetto Organ” ya en solitario), la nómina de éxitos inmortales y de artistas con los que trabajó (por ejemplo “One Step Beyond” como base del legendario “Bobby Bobylon” de Freddie McGregor), bien como teclista, bien como arreglista es tan infinita, que necesitaríamos un capítulo entero solo para detenernos en este periodo, el que más gloria le dio entre los amantes y coleccionistas del género.

Así que para compensar os dejo el link de www.roots-archives.com donde podéis revisar la inmensidad de su legado.

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Claro que alguno podrá alegar que con una nómina de músicos como la que tenía Soul Vendors o sea Studio One entre el 66 y el 67, con los guitarristas Eric Frater y Ernst Ranglin, Leroy Sibbles al bajo, Leroy “Horsmouth” Wallace en la batería y una línea de metales con Vin Gordon, Cedric Brooks y el ex Skatalite Don Bennet, así cualquiera. No se le podía atribuir todo el mérito de las composiciones a Mittoo, pero recordemos quien era el director, arreglista y productor. Y que gran parte de aquella producción imborrable se le acreditaba al propio Mittoo por Coxsone en los álbumes en solitario de la época “Evening Time” (con los Soul Vendors) y “Keep on Dancing”.

Cuenta la historia que precisamente los Soul Vendors cambiaron su nombre a Sound Dimension a finales de 1.967, cuando de vuelta de un viaje por Inglaterra, el guitarrista Eric Frater se trajo consigo una caja de ecos y efectos, llevando a Jamaica la influencia de la psicodelia rampante en aquel momento.

La anécdota no es irrelevante. Mittoo se traslada a Canadá en 1968 para ocupar un puesto remunerado en la Biblioteca Nacional, en plena ola de hit-by-hit de los Sound Dimension, aunque volvía con cierta regularidad a Studio One para seguir grabando con ellos hasta su disolución en 1972 (y si no podía, le sustituían Robbie Lynn o Richard Ace); siendo el primer gran artista jamaicano en establecerse en la nueva colonia de la Isla fuera de USA y UK, y en 1.971 graba un álbum sorprendente por su contemporaneidad con lo que sucedía en el resto del mundo: “Wishbone”, sin renunciar a su rico pasado caribeño, como se vería al año siguiente con otros dos álbumes indispensables como “Macka Fat” (1972, aunque registrado en su mayor parte dos años antes en Studio One, o sea en paralelo a Sound Dimension) y “Reggae Magic” que solo apareció en Canadá. Una versión remozada de la banda, con Robbie Lynn y Vin Gordon al frente, volvió a subirse a un escenario de Los Angeles el pasado Septiembre de 2012. Ojala visite España en algún momento de este 2013. Los del Rototom ya podían hacer un esfuerzo, ya.Jackie Mittoo - 1977 - The Keyboard King F

 

Después de aquello, acabado el periodo fundacional de la música reggae como lo conocemos, y ya con aires internacionalizados, Mittoo trató sin mucho éxito de incursionarse en el roots con un disco para la United Artists llamado “Let’s Put it All Together” (1975), pero es en los albores del dancehall analógico cuando su talento creativo revive de nuevo como el visionario virtuoso que era. En el 77 se ha dejado caer en el sello de Sly & Robbie “Third World” con el álbum “The Keyboard King”, y con los Aggrovators en la sección rítimica para el Lp “In Cold Blood”, pero lo más relevante llega con la época de la guerra de los showcase. De la mano de Bunny Lee graba en los estudios de King Tubby un “Showcase” con Ernst Ranglin y el también teclista Pablove Black entre otros y un “Showcase Vol.3” adicional ya a finales de los 70 incluyendo registros en Channel One y Dynamic Sounds, que refrescan y actualizan sus himnos de la factoría de Brentford Road, pero que son contestados con un misterioso pero fantástico “Showcase” de Coxsone para su marca de Nueva York, que incluía un elegante y desconocido cover de “No Woman, No Cry” solo con el coro femenino en las voces, todo eso mientras mantiene su intervención exhaustiva como teclista en cada disco jamaicano del momento, y frecuenta sobre todo la compañía de Sugar Minott, con el que curiosamente no llega a grabar nada que trascienda.

Como veis, Jackie Mittoo tuvo un papel protagonista en todas las épocas trascendentales de la música jamaicana. Forma parte del ADN del reggae por derecho propio, más allá de su talento como instrumentista virtuoso y ese sabor tan caribeño que es reconocido allá donde suene. En su batidora musical podéis encontrar góspel, R’n’B africano y misterioso, ska jovial, soul, mellow mood azucarado, modern jazz vibrante, rock steady inmortal, blaxploitation funky, psicodelia negra, pop blanco, roots paisajístico, imitaciones de bandas sonoras para cine, dub como recurso no como fin y hasta dancehall analógico embrionario. Hay pocos que hayan dado más a la música popular en general.

En los 80, se diluyó progresivamente de la primera fila quedándose más como productor y arreglista, sobre todo con la Youth Promotion de Minott y con el cantante de los Cimarons, Winston Reid, mientras luchaba contra el cáncer que se lo acabaría llevando en Diciembre de 1.990. Solo 3 meses antes había estado actuando en la gira de los Skatalites por el este americano como ya había hecho en el año anterior, incluso grabando unos meses atrás para el sello Wackies de Nueva York su álbum a la postre póstumo “Wild Jockey”.

Ahora que ya sabéis todo esto, solo nos queda reclamar para que nos devuelvan la “reggae magic”, el paraíso perdido que muchos echamos de menos en esta música nuestra. Sean los millonarios del Rototom o los modestos de Red, Gold & Green desde Valencia. No hay alma reggae sin el órgano del gueto.

CARLOS MONTY. MARZO 2013