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Capítulo 4: Bloody Fucking Bomb-o-klaat!: Lo que no me gusta del Reggae español

Posted on 5 Enero 2011 in General by ACR Crew

Natty

No me gusta. Que no, no y no!. Que no me gusta, joder. Que no me gusta que el Reggae en España se parezca cada vez más al hip-hop nacional. Ni que el dancehall patrio se parezca tanto al r’n’b. No me gusta que todos los roughnecks en español suenen iguales, que utilicen los mismos trucos vocales, los mismos registros, calcados unos a otros. Ay, Morodo, cuanto daño has hecho sin proponértelo. No me gusta la escena de Madrid, y nací en Madrid. No me gusta Newton, ni Makamersim, pero me gusta Swan Fyahbwoy. Lástima de Madrid Dancehall Crew, porque prometía pero no cuajó como verdadera unit artística. Lo mismo que pasó con los esfuerzos de Kami con Zona Bruta. Que el proyecto “Bien sobre Mal” no haya tenido continuidad, es correlativo con la falta de evolución significativa de Mr. Rango y Chulito Camacho. Siempre aprecié el riesgo pionero de Mr. Rango, pero no termina de establecerse como carrera propia, por mucho que flirtee con lo jondo.

Ya no me gustan las fiestas dancehall a lo Kachafayah, que hace que al final pases de fumar joints a meterte rayas. Estoy harto de la competi de los dubplates cuando son de pago, del abuso de la bocina de barco, del vocoder y el mashup. Hay tantos que se creen ingeniosos y hacen lo mismo que los demás… No todo en la vida es tough & slackness. No me vale esa adición al club y la discoteca, está bien para un rato, para una noche de marcha, pero necesito algo más. Algo más espiritual. Más alimento para el espíritu. Algo más de raíz para evitar la alienación de la gran ciudad. Si no, da igual que sea reggae, rap, rock o pop, es sólo consumo. Bullshit!. No me gusta que haya más gente en el Ganja Time que en el Alton Ellis Weekend. NO ME GUSTA NADA LA INTOLERANCIA DE LOS QUE NO ME GUSTAN, CON QUE NO ME GUSTEN. SI NO TE GUSTA LO QUE NO ME GUSTA, POSTEA O MUERE!, BULLY. No me gusta la falsa diplomacia de tener que quedar bien sólo porque la gente hace un esfuerzo por la escena o porque la conoces personalmente y  son buena gente. No pasa nada si no te gusto. No vine a este blog para gustar. Lo mismo pido.

A la mierda! No me gusta la traslación del código rudebwoy jamaicano a las calles españolas. Es demasiado mimético del código gangsta del gueto americano en el rap. Y paso de ambos. Por eso no me gusta el constante abuso de la glorificación del duro y el pícaro en las letras del dancehall patrio, si no hay un equilibrio en el mensaje. Que tu y tu crew seais los más matones, o los más pingones, o los dreadlocks más largos del barrio, no significa que tengáis talento artístico. Eso es otra cosa. Cuando la actitud es más hip-hop que reggae (no digo ya, rasta), pues lo que sale es lo que es, por muy popular que sea, mira a Rapsusklei. También me gusta el rap, y mucho, y lo respeto, pero es lo que es, por mucho que se disfrace. KRS-One metía mucho reggae en los tiempos de BDP y no dejaba de ser hip-hop, no pretendía ser Bounty Killer, ni lo era Busta Rhymes, y eso que era jamaicano.

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No me gusta el fenómeno fans de adolescentes poligoneras que sigue los directos de Morodo o Alberto Gambino. Más bullshit!. Es verdad que ellos intentan propagar conscience, pero también alimentan el asunto con la continua repetición de clichés. En cambio, aunque no terminan de gustarme Shabu One Shant y Kinky Bwoy, respeto mucho lo que intentan hacer. Eso se llama asumir riesgos. Paciencia, que ya saldrá. Ya puestos, lo que más me cabrea es que el enorme Juan Carlos, el simpar Hermano Ele, tenga que acabar grabando con Coffy, porque no haya ninguna discográfica grande en Barcelona o Madrid que apueste en serio, por un talento tan autóctono y descomunal como el suyo. No tengo nada contra Coffy, que lo hace lo mejor que puede, pero lo suyo se merecía más recursos, más equipo de producción, más trabajo de dirección artística, para convertirse en nuestro Eminem, nuestro Gentleman o nuestro  Alborosie nacional, popularmente hablando. Ya veremos si ahora que ha vuelto a Mallorca consigue resucitar del “arrequinte” a La Puta Opepé. Como no me gusta que Daddy Maza se dedique más a bloggear que a publicar música. El movimiento se demuestra andando, batty!, y tu sabes demasiado como para estar tanto tiempo callado, Jordi.

No me gusta que el Sur, siga siendo el Sur, allí en un corner. No me gusta que se ignore tanto en el resto de la Península a Indica Sound, Wadada, Pinnacle Rockers o Barbass Sound y su Jowen Selektah, ni que cuando salen de la periferia se vean engullidos por la vorágine competitiva de las grandes capitales. Hace falta más interacción del centro hacia fuera como la de Morodo o Shabu con Little Pepe, y menos réplicas del fenómeno comercial Tote King, tipo Zuri, por mucho Ojos de Brujo que tenga detrás como curriculum. Lo mismo pasa con los vascos. ¿Es que no hay nada nuevo después de BDF? ¿Por qué no hay relevo generacional que trascienda, si en cambio sí lo ha habido en el hip-hop vía batallas de gallos?. Me hace sentir nostalgia de los experimentos de Fermín Muguruza con el dub que tanto le gustaban al Manrique.

No me gustan las “muvis” en las que andan metidos los sound systems. Casi todos envueltos por ver quién tiene más equipo, más dubplates y más gimmicks (ganchos sonoros). Mucho ruido y pocas nueces. Puro artificio como los excesos del daggering o la pirotecnia enloquecida de Tony Matterhorn en el Rototom. Bloodklaat!. Cuanto más grande mejor, no es siempre cierto. Como “who feels it, knows it“, ahí andan Stereotone con el siempre avispado Supa Bassie dejándose seducir por los ritmos latinos de Sargento García. Pero cuidado, de ahí a otra cosa, hay un paso. Que le pregunten a Manu Chao o a Macaco.

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Por último, no me gusta, pero nada, el ostracismo de nuestras bandas de reggae-roots. ¿Por qué Tostones o los souleros Hot Drop no tienen más presencia en la escena, fuera de sus circuitos locales?. Menos mal que vocalistas/productores como Ras Sánchez o Ben Jammin’ tiran del carro en el cartel. No me gusta que Jah Macetas no editen ya todo ese estupendo repertorio nuevo, desde que encontraron ese trío vocal al frente con los dos ex Raspoles, Bernard Molina (Jahberning) y Edu Altarriba (ex Survival) más el ocurrente Sergi León. A la gente en España, sobre todo a los nuevos, hay que recordarles, pero ya, que el reggae ha llegado a ser universal porque existieron tríos vocales como Heptones o Mighty Diamonds, standards como “I’m in the mood for love” o actitudes como las de los sufferers que hoy son fácilmente identificables aquí, con nuestra legión de parados, y sobre los que, en cambio, raramente escucho hablar con cierto ingenio en las letras de nuestro reggae patrio. Ya sé que la profesión de músico de reggae puede quedar a salvo mientras existan backing bands tan competentes como los Ranking Soldiers en Barcelona ó Red, Gold & Green en Valencia, pero mal vamos si el camino es la profesionalización mercenaria, porque por ahí perdemos el concepto de banda integral de reggae, que es el pilar de un buen directo y una carrera estable. Más nos valdría aprender de Argentina, donde el efecto de los Cafres sirve desde hace 2 décadas para multiplicar hasta el infinito la palabra sagrada, siendo leal al espíritu original del león.

Claro que también hay un montón de cosas que no me gustan en la escena jamaicana de hoy. Pero eso lo dejo para otro capítulo. De tanto decir no, se me acabado la botella de Appleton. Voy a por más y vuelvo. Seen?

Carlos Monty. Diciembre 2010.